Cambió el mercado y jugó al achique

Economía

Otra fisonomía de las variables abrió la segunda etapa de febrero, siendo lo más remarcable una contracción en la magnitud de negocios que bien puede ser atribuible a la oferta. Y, a través de la readecuación, la carta de triunfo para que el índice de precios recuperara terrenos perdidos por encima de los 1.700 puntos. Se hizo bastante, mucho en realidad, con escaso esfuerzo y al cabo de la rueda quedó el mejor saldo ponderado entre los índices cotejables habitualmente. Muy tibios los andares del Bovespa y del Dow, el Merval volvió a sacar pecho y después de un mínimo en 1.703 puntos alcanzó su cota máxima de 1.727, que se corrigió levemente en el cierre, quedando en los 1.725.

Una diferencia más que interesante, de 1,3 por ciento, en la cartera mayor y como para ir serenando los espíritus más alterados con las bajas sufridas a inicios del mes.

• Menos por más

Lo primero que podía hacerse era recortar el terreno de juego, que de hecho lo había realizado la demanda en fechas anteriores y restando asimilación.

Quedaba en manos vendedoras la opción de producir también el achique de órdenes y haciendo congeniar el ritmo. No sólo se planteó eso, sino que la oferta dejó un margen para que se produjera un repunte sin mayores molestias. En definitiva, se abrió la etapa con apenas
$ 49 millones de efectivo en acciones y franja de 7 por ciento sobre el total bursátil de la primera jornada.

Repunte petrolero a través de Repsol -con 3,6 por ciento-. Petrobras a la mitad de ello, con Tenaris en algo más de 2 por ciento. En porcentual, una trepada notoria de
Alpargatas, que puso el número del día con 8 por ciento. Lo que quedó en claro es que resultó un rebote en precios, con merma considerable de volumen, relación totalmente fuera de términos ortodoxos. Y la semana tendrá que modificar una de sus variables.

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