Carbonetto, del default en Perú a controlar carne

Economía

Daniel Carbonetto, ex asesor de Alan García para el no pago de la deuda y fallido ministro de Economía de Eduardo Duhalde, es el elegido por Guillermo Moreno para que controle el mercado de la carne. El secretario de Comercio les informó el jueves pasado a los productores ganaderos y frigoríficos que desde ahora deberán informarle al también ex diputado nacional cuáles son sus planes para que no suba el precio de la carne, además de recibir sus recomendaciones (más bien órdenes) para operar con tranquilidad en este mercado. Como ya lo hizo con los lácteos, el gobierno busca ahora mantener los precios de la canasta básica y controlar la inflación. Según fuentes consultadas por este diario, la reunión habría sido a pedido de Moreno para crear un fondo con aportes de los exportadores con la diferencia entre el valor del mercado externo y del interno para subsidiar a unos cien mil productores, cifra que según expertos sería casi imposible de lograr.

En representación de los productores asistieron la Sociedad Rural Argentina y Coninagro, las dos entidades menos combativas con el gobierno.

Los ganaderos se sorprendieron al ver el cambio de actitud de Moreno, ya que pasó de ser el funcionario «más prepotente», como lo denominaban ciertos productores, a un hombre conciliador que evitó las amenazas. No es raro que este cambio de actitud se dé justo en un año electoral. Sin embargo, durante la reunión surgieron interrogantes al hablar de subsidios, referidos a quiénes serán los beneficiados, si serán los que cumplan con el acuerdo o los «amigos» del gobierno.

El gobierno cuenta con un escenario con aspectos positivos y negativos para llevar a cabo esta nueva política. Por un lado, desde los frigoríficos aseguran que «hay stock de carne» y que «esperan un gran ingreso a las plantas durante marzo».

El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC acordó con el gobierno, hace unas semanas, que aportará un volumen de 1 millón de kilos de cortes cárnicos con el objetivo de contribuir a la reducción de los precios del mencionado producto. Cabe recordar que ABC representa más de 80% del volumen total de carne vacuna exportado por la Argentina.

Por otro lado, Brasil, el país más relevante en la exportación de carnes, dice haber superado su problema de aftosa y los frigoríficos brasileños ya contabilizan unas 700 toneladas en stock.

En la actualidad, aparte de la Cuota Hilton que se exporta a Europa a 10.000 dólares la tonelada, Venezuela e Israel son los compradores más activos. La industria aprendió a utilizar toda la res sin tener pérdidas. Así, envía el pecho de los animales a Israel, los cortes traseros a Europa y el resto a Venezuela, Chile o los consumidores domésticos.

Pero también deben destacarseciertos aspectos negativos que el gobierno debería solucionar en los próximos días.

Los productores afirman que hay escasez de carne debido a que la mayoría optó por volcarse hacia la agricultura y dejó de lado la ganadería por considerarla poco rentable.

Además denuncian que el Mercado de Liniers, intervenido y controlado por Moreno, no sirve como parámetro para analizar las ventas de carne, ya que la mayoría de estas ventas se llevan a cabo en los remates ferias organizados en los pueblos del interior, donde se evitan los controles, el pago de las comisiones a los consignatarios y los impuestos.

«Liniers ya no es el barómetro de la situación del mercado cárnico. Por el contrario, está desabastecido. No se sabe qué va a pasar, pero sin duda las intervenciones del gobierno no dieron buenos resultados porque generaron un mercado en negro que hoy es imparable», sostenía para este diario un productor.

Este «mercado negro», según lo denominan ciertos productores, puso en alerta al gobierno, que busca normalizar la situación del Mercado de Hacienda de Liniers con el objetivo de que vuelva a convertirse en la gran plaza concentradora de ganado. La historia de Carbonetto es conocida. Su principal influencia en la economía de un país fue en Perú, cuando durante la década del 80 viajó a Lima para aconsejar a Alan García (en su época de populista de izquierda) sobre cómo controlar la inflación. El economista le diseñó una compleja trama de precios máximos cruzados, que deberían dar como resultado un alza de costos no mayor a 12% anual. El resultado no fue el esperado, y Perú tuvo una inflación acumulada de más de 80% en dos años. Luego, Carbonetto volvió a la Argentina. Su próximo paso público fue asesorar a Eduardo Duhalde en los meses previos a su llegada al gobierno, luego de las caídas de Fernando de la Rúa y Adolfo Rodríguez Saá. El bonaerense pensaba en Carbonetto como un aspirante a ministro de Economía, junto con Alieto Guadagni y Guillermo Calvo, pero luego fue Roberto Lavagna el elegido. Carbonetto igualmente pudo consolarse como defensor del gobierno de Duhalde como diputado nacional. Había llegado a la Cámara en las elecciones legislativas de 2001, desde la lista del padre Luis Farinello por la provincia de Buenos Aires. Mientras tanto seguía visitando Olivos, donde debatía principios generales de macroeconomía con Duhalde.

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