21 de abril 2006 - 00:00

Carne: también fijan precios para Liniers y frigoríficos

Ya se sabía que el nuevo negociador del gobierno en el tema carne, Guillermo Moreno, iba a profundizar las medidas que se venían tomando. Por ello no sorprendió el anuncio ayer de que ahora los precios de referencia regirán no sólo para el consumidor, sino también para el mercado de Liniers y frigoríficos. Si se los supera, el dinero excedente irá a un fondo fiduciario que tendrá como destino final ampliar la oferta ganadera. Tal como se anticipó, los acuerdos de precios incluirán más cortes. Son los de mayor consumo. Otros tienen destino exclusivo de exportación. Pero aquí el gobierno no hizo concesiones: mantiene suspensión de ventas externas. Puede ser que se frenen alzas desde ahora, pero se abandonó el plan original de hacer retrotraer precios a noviembre, algo ya imposible.

El gobierno impuso precios de referencia a la carne, a través de toda la cadena comercial, con el objetivo de reducir los valores en góndolas y mostradores. Calcula que pueden caer hasta 15% para estabilizarse hasta fin de año. En tanto, el peso mínimo de faena quedará establecido en 280 kilos y la reapertura de las exportaciones será analizada «más adelante».

La fijación de un valor máximo involucra a 12 cortes: asado, picada, falda, bife ancho, carnaza, vacío, nalga ( milanesa), paleta, entraña y hueso con carne.

De esta forma, la fijación de precios («de cumplimiento obligatorio», según se dijo) incluye no sólo a novillos sino también a novillitos, vaquillonas, terneros y vacas. En consecuencia, el nuevo esquema implica un abanico de todos los gustos y posibilidades de consumo en el país. El acuerdo anterior vigente determinaba sólo referencias para el novillo, una categoría de animal que produce carne que no se consume en las grandes urbes, especialmente en la Capital Federal y en el Gran Buenos Aires.

Acompañado por sólo dos de las entidades del campo y de los frigoríficos y supermercados, el secretario de Coordinación Técnica, Guillermo Moreno, presentó al sector su estrategia para anclar el valor de la carne en el Mercado de Hacienda, a la salida de los frigoríficos y en los mostradores. El asado, por caso, llegará al consumidor a un valor de $ 6,20 si es de novillo; a $ 7,55 si es novillito; a $ 7,62 si es de vaquillona; a $ 8,54 si es de ternera, y a $ 5,44 si es de vaca.

Sorprendió la ausencia de la oficialista Federación Agraria Argentina y de la más combativa CRA, además de los consignatarios de hacienda que se dejaron ver cerca de la Casa de Gobierno, pero no llegaron a Moreno ni estuvieron durante los anuncios. La dirigencia fue convocada de urgencia y recién cerca de la Presidencia se enteraron de los anuncios. «Les agradecemos el apoyo y el consenso», dijo Moreno a los empresarios y representantes de la cadena, quienes sólo en voz baja se animaron a preguntarse entre sí «a qué se refiere?». En algún momento, incluso, se dudó sobre la firma de un nuevo acuerdo, pero finalmente se definió que los nuevos precios estarían incluidos en un «anexo».

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández; la diputada Patricia Vaca Narvaja y el presidentedel SENASA, Jorge Amaya, estaban presentes junto al titular del INTA, Carlos Cheppi, y el asesor Carlos Milisevic, todos «línea K» vinculados al agro, entre quienes se mezcló la legisladora santafecina María del Carmen Alarcón.

El anuncio de los precios de referencia fue realizado por el secretario Moreno, quien ya en conferencia de prensa sostuvo que las exportaciones se irán restableciendo «paso a paso», analizando «cada uno de los sectores» y agregó que «hemos priorizado el mercado doméstico y el abastecimiento», aunque reconoció que «la reanudación de las exportaciones es una necesidad del Estado». En privado, el secretario encargado de las negociaciones con la cadena había advertido que no se modificaría la prohibición de faenar animales de peso inferior a 280 kilos. También en la ampliación del acuerdo se sugiere que el sector privado «puede crear un fondo fiduciario privado de inversión» con el fin de impulsar el desarrollo productivo. La idea anterior de crear el fideicomiso en forma compulsiva fue desechado por cuestiones jurídicas. El sistema debería haberse implementado por decreto de necesidad de urgencia o por modificación de leyes vigentes en el Congreso.

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