Carne: se reduce la oferta para el mercado interno

Economía

Señalan que precios de los distintos cortes aumentaron 65% durante abril en la comparación con un año atrás.

Los precios de los distintos cortes de carne vacuna aumentaron 65,3% durante abril con respecto a un año atrás, de acuerdo con el relevamiento de precios minoristas realizado por el IPCVA (Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina) y difundido por Rosgan, uno de los mercados ganaderos más importantes del país constituido por la Bolsa de Comercio de Rosario y varias firmas consignatarias.

Para entender el porqué de esa suba -que se ubica por encima de la inflación medida en el mismo período- hay que recordar que durante el primer trimestre del año pasado, muchos productores y criadores decidieron invertir en terneros como un resguardo de valor. Si bien eso motivó una escalada de precios para la categoría, desde el punto de vista del criador fue una decisión acertada. Así lo confirma un estudio realizado recientemente por la Consultora Elizalde & Riffel, que mostró que el novillo alcanzó en marzo de 2021 un precio 20 puntos porcentuales superior al necesario para igualar el margen de la recría-engorde proyectado un año antes, por lo tanto la hacienda fue un resguardo de valor para quien compró el ternero en marzo 2020, recrió y terminó el animal. Al mismo tiempo mantiene una fuerte liquidez si por alguna cuestión debe salir del negocio porque la hacienda se convierte rápidamente en dinero.

En este escenario, los más perjudicados fueron los engordadores de hacienda a corral, porque la invernada no paró de aumentar de precio para el encierre. Aunque el precio de la invernada, que representa el 65% del costo del negocio, pegó fuerte en la estructura de costos no es la única situación negativa que deben afrontar los empresarios: el precio del maíz hace un año cotizaba $8.210 pesos por tonelada y hoy ronda los $22.300. El insumo básico para el engorde de hacienda casi triplicó su valor, en las últimas semanas se disparó nuevamente y sigue complicando al normal funcionamiento del negocio.

Según la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), en marzo se habían recuperado los corrales en al menos un 5% pero esa ilusión se desvaneció rápidamente. En aquel escenario el maíz cotizaba $18.000 por tonelada y con las subas actuales, muchos se debaten qué estrategia tomar para seguir en el negocio.

La actividad que provee una importante cantidad de animales para el consumo interno muestra números rojos. Según Juan Eiras, titular de la CAF, “el negocio tuvo todas las ganas de reaccionar a partir de la recuperación del valor del gordo, que se inicio en noviembre del 2020, aun con la invernada cara y un maíz de 200 dólares. Ahora apareció esta segunda ola de suba mundial que no responde a la macroeconomía local”. La baja oferta se siente y el mercado responde con suba de precios ante una demanda que con altibajos, sigue firme.

Eiras destacó que en un escenario típico, el alto precio del maíz llevaría a una baja en el valor de la invernada, pero eso no ocurre por la coyuntura económica local. La invernada sigue siendo un resguardo de valor y parte de los problemas que comenzaron en marzo pasado, aún persisten.

A futuro el escenario no es alentador, porque el mercado muestra para los meses de junio, julio, agosto y septiembre cotizaciones similares a las actuales para el maíz. El productor que tiene cereal espera cerrar negocios por encima de ese número mientras el criador de hacienda ya no tiene resto. Con un maíz de 22 mil pesos no cierra el negocio y eso traerá aparejado una caída en el nivel de actividad, por lo tanto menos oferta de carne. Pensando en la góndola, más allá de las propuestas que pueda hacer el Gobierno con acuerdos para poner en los supermercados carne a precios populares, queda claro que tarde o temprano la oferta y la demanda encuentran equilibrio cuando se ajusta por precio.

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