Pese a cumplirse 100 días de relativa estabilidad en materia cambiaria y monetaria, la resolución del problema que implica la deuda pública y particularmente la deuda privada de las empresas aún es una incógnita.
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El dato no es menor ya que, según el informe que elabora semanalmente la Fundación Capital, de una muestra de 100 grandes empresas que actúan en el país, durante este año casi 50% «estuvo involucrado en algún evento de default, como ser cesación de pagos de capital o intereses, o incumplimiento de las condiciones originales de emisión de los títulos».
Según las estimaciones de la entidad que dirige el economista Carlos Pérez, de los vencimientos de capital e intereses de obligaciones negociables ocurridos durante los tres primeros trimestres del año por un total de u$s 6.757 millones, 23% cayó en cesación de pagos. De aquí a fin de año, quedan por vencer cerca de u$s 1.520 millones. El mayor peso lo carga el sector bancario, con vencimientos por u$s 541 millones, seguido por el segmento de las empresas de telecomunicaciones y gas, con u$s 273 y u$s 259 millones, respectivamente. En este sentido, el informe señala que «la falta de definiciones y avances en torno de la reestructuración de la deuda pública, así como también de la renegociación de las tarifas de los servicios públicos, anticipa la imposibilidad de renegociar la deuda privada. Y sin crédito ni renegociaciones, caben esperar más defaults corporativos para lo que resta del año».
Asimismo, se destaca que hasta el momento la mayoría de las renegociaciones de la deuda corporativa sigue procedimientos que se mantienen fuera del marco que establece la ley argentina. Del total de firmas tomadas en cuenta para realizar el informe, sólo 7 por ciento comenzó la reestructuración de la deuda bajo el marco del concurso preventivo, mientras que 30 por ciento optó por renegociaciones de mercado acordando directamente con sus acreedores.
•Prórrogas
Dentro de las renegociaciones, los acuerdos giran en torno de la prórroga de pagos de los servicios de la deuda. Aún no se observan casos significativos de quita de capital o reducciones en las tasas de interés, aunque en casi todos los casos hubo fuertes reducciones del valor presente de los títulos derivadas del aumento del plazo.
Otro indicador de la complicada situación por la que atraviesa el mercado de deuda privada es el hecho de que las emisiones acumuladas del presente año suman u$s 3.478 millones. Ello representa 42 por cietno menos que lo emitido en igual período del año anterior, cuando esta cifra trepó hasta los u$s 5.978 millones.
En este contexto, para la Fundación Capital está claro que «lo inmediato es avanzar lo antes posible en la reestructuración de la deuda pública, punto de partida para encarar una posterior reestructuración de la deuda privada». Sin embargo -agrega el informe-, «es cierto que este proceso supone un gran desafío para el actual gobierno aunque, de concretarse, ello allanaría significativamente el camino para quien lo suceda».
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