Cerca del récord en casi un lustro

Economía

Es interesante que Bill Rodhes, capitoste del Citigroup y actual vicepresidente del Institute of Internacional Finance, advirtiera hace pocas horas contra los peligros que presenta hoy la inversión en países emergentes, afirmando que los días de dinero abundante se han ido y llegando a sugerir que estamos frente a una situación similar a la que precedió la crisis asiática del '97. Estos comentarios fueron secundados por el gerente general del IIF, al decir que ni los ratings, ni los precios de los activos son hoy garantía de la solidez subyacente de los mercados e instrumentos emergentes, invocando a los bancos miembros a ser "muy cuidadosos" con su comportamiento. Como suele ocurrir más que lo que se dijo, tal vez lo más interesante sea lo que no se dijo. Es que, tenga o no razón la gente del IIF, estos mismos argumentos/problemas se pueden aplicar, o lo que estamos viendo respecto a la inversión en distintos activos (viviendas, commodities, acciones, etc.) en los países más desarrollados. Pero en la medida en que en el mercado financiero sigue dominando la avaricia sobre el temor, poco y nada importan estas cuestiones. Así como Adán, tentados por las promesas de una manzana, los inversores se volcaron a apostarle fuerte al sector tecnológico llevando a que el NASDAQ y el S&P 500 cerraran en el punto más alto desde febrero y mayo de 2001. Es cierto que la baja de la tasa de interés ayudó un poco y que la nueva suba del petróleo y del oro pasaron inadvertidas, reflejando una mayor predisposición a escuchar "lo bueno" que "lo malo". De todas formas, alguien parece seguir mostrándose cauto, al menos tanto como para que la suba del Dow no superara 0,32%, llegando a 11.239,55 puntos.

Dejá tu comentario