Un día de sorpresa para los «osos» bajistas, mal acostumbrados haciéndose un festival y masacre en cada rueda, brindó la oportunidad de ver el gran espectáculo: simplemente, cerrándose los grifos por donde salía «papel», sin importar los límites. Esto, dicho básicamente para el conjunto mundial de índices, que ayer repartió dulce por doquier y la Argentina -tardíamente- alcanzó a disfrutarlo en la última parte. Tozudo y negativo el ambiente local, dejó pasar gran parte del día yendo de contramano por una ruta donde todos iban hacia un lado y el Merval de frente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un sólo día no habrá de modificar el fondo, de un mercado mundial tan lleno de heridas abiertas. Y de intenso desorden, entre sus líneas naturales de la base de inversión. Habrá respuestas profundas, en la veloz «toma de utilidad» y el escepticismo y temores por una vuelta a los revolcones, harán el resto. Pero, fue una «señal de vida», como para que no den por muerto tan livianamente, a un sistema que posee siglos de historia. Y que es indispensable para la salud internacional de las economías.
El Dow Jones se floreó hasta quedar rozando 11% de aumento, Europa se encargó de cargar lo suyo, los asiáticos respiraron, en nuestra región Bovespa y Mexbol tiraron parejos, hasta llegar a los dos dígitos.
Nuestro recinto
Después de mínimo en «819» -y limpiando cuanta venta seguía surgiendo- el Merval mayor se alineó con el mundo. Tenaris era una locomotora en las alzas, casi 15% y no con muchos negocios (prueba de plaza que se secaba) y esto llevó al índice a un final con 6,6% de aumento. Lejos de los demás, por falta de tiempo y con sus mochilas locales sobre los hombros, mientras que el listado local debió quedarse más sobrio todavía: sólo 4 por ciento de repunte. Volumen generoso, en los $ 116 millones efectivos, pero con la clave del día pasando por oferta que se congeló y obligó -primera vez en muchos días- «a pagar más», por especies que no se regalaron. Tibio comienzo de otro escenario, apenas un brote. Y la Bolsa, en primavera.
Dejá tu comentario