Se agravó ayer seriamente el conflicto entre la Argentina y Chile por las restricciones en las exportaciones de gas hacia el país trasandino. Ayer, el gobierno de Ricardo Lagos presentó una protesta formal y se reservó la posibilidad de recurrir a tribunales internacionales.
Ante este panorama, ayer el canciller, Rafael Bielsa, pidió instrucciones al Poder Ejecutivo para la respuesta oficial que dará la Argentina. Aparentemente, sería el propio Néstor Kirchner el que se encargaría de hablar con Lagos telefónicamente. Pero antes, el mandatario argentino quiere conocer de boca del ministro Julio De Vido si los acuerdos con Venezuela y Bolivia, para importar combustible desde esos países para abastecer el mercado interno, pueden reducir la quita que se le impondrá al país trasandino.
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Ayer causó sorpresa en la embajada argentina en Santiago, que maneja el embajador de origen político Carlos Enrique Abihaggle, la llegada de una carta de protesta formal firmada por la ministra de Relaciones Exteriores de Chile, Soledad Alvear.
En esa carta, Chile manifestó su «queja» por el posible «incumplimiento del protocolo del gas», firmado en 1995 cuando se construían los ductos entre ambos países. Según Alvear, «nosotros hemos presentado esta nota y le pedimos al gobierno argentino que pueda revisar lo que nosotros estimamos el cumplimiento del protocolo». Declaró además que «estamos preocupados. Creemos que este tema del gas ha puesto una mancha en nuestras relaciones». Según la letra de la carta, a la que tuvo acceso este diario, Chile se reserva el derecho de recurrir a tribunales internacionales. Si bien no se aclara en la letra fina de la misiva, la opción que evalúa el gobierno chileno es la de recurrir al Centro de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones, en Washington.
• Cometido
Ese tribunal se ocupa de condenar la falta de cumplimiento de los tratados internacionales, cuando éstos alteran los contratos firmados de manera bilateral entre dos gobiernos.
En este sentido, lo que denunciaría Chile, es la rebaja en los envíos de gas en 3,3 millones de metros cúbicos por día, desde el promedio de 22 millones que recibía hasta el jueves pasado; medida que había tomado Kirchner para garantizar el suministro interno en medio de la crisis energética.
Alvear también llamó ayer telefónicamente desde Valparaíso, al vicecanciller Jorge Taiana, quien prometió algún tipo de respuesta para los próximos días. Ayer también habló públicamente el ministro de Economía chileno, Jorge Rodríguez Grossi, que claramente dijo que la decisión de Kirchner «desalentará las inversiones» de empresas de su país en la Argentina; proceso que dejó entrever que él mismo aconsejaría.
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