Tampoco es exclusivo de las compras de cereales que hace China, sino que se habría verificado esos defaults en cemento y acero.
En ocasiones se comprueba que una empresa en China, a la cual no le conviene el precio final una vez que arriba el producto, cancela la orden o busca renegociar lo acordado.
A ello le sigue el cambio de nombre de la empresa, para volver a repetir la operación. El monto de lo ya defaulteado en lo que va del año: se habla de u$s 300 millones con todos los países.
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