China e India, en la mira de Bush por calentamiento

Economía

Toyako (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, prometió ayer adoptar una «posición constructiva» en las conversaciones sobre calentamiento global, aunque dijo que era imposible llegar a un acuerdo, salvo que China e India acepten reducir sus emisiones de gas invernadero.

El cambio climático está a la cabeza de la agenda en la cumbre anual del G-8, y muchas naciones cuentan con avanzar en el Protocolo de Kyoto y reducir las emisiones de carbono, aunque para ello es fundamental la aprobación de Estados Unidos, que es una de las más contaminantes.

«Seré constructivo. Siempre defendí que debe ser un entendimiento común y que empiezacon una meta», dijo Bush en una conferencia de prensa después de reunirse con el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, anfitrión de la cumbre, que durará tres días. «También soy lo bastante realista para decirles que si China e India no comparten esa misma aspiración, entonces no vamos a resolver el problema», dijo Bush, que ayer cumplió 62 años.

Lo cierto es que las naciones en desarrollo, incluyendo a China e India, quieren que los Estados ricos lleven la mayor parte de la carga de recortar el gas invernadero bajo una ley planeada para reemplazar el Protocolo de Kyoto, que expira en 2012.

Las conversaciones por un nuevo pacto, lideradas por las Naciones Unidas, concluirán en diciembre del próximo año en Copenhague. Pero amplias diferencias dentro del G-8, y también entre naciones ricas y países en desarrollo, han planteado dudas sobre las posibilidades de progreso más allá de lo logrado en la cumbre del año pasado en Alemania. En 2007, líderes del G-8 acordaron «considerar seriamente» una meta global de reducir a la mitad las emisiones de gas invernadero para 2050.

«Sin metas de mediano plazo y sin un punto de partida, la meta de reducción de 50% para 2050 es una consigna vacía, sin sustancia», dijo el ministro de ambiente de Sudáfrica, Marthinus van Schalkwyk.

Japón quiere que los líderes acuerden con la meta para 2050, pero sin especificar un año de partida. «El cambio climático es uno de los desafíos más serios que enfrenta la humanidad», dijo Fukuda.

Analistas y diplomáticos han dicho que los líderes del G-8 probablemente llegarán a un difuso acuerdo sobre una meta a largo plazo para permitir a Fukuda salvar la situación, pero que el progreso real probablemente tendrá que esperar hasta que un nuevo presidente estadounidense asuma el mandato en enero.

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