Con un mercado que pudo aumentar su potencia de compra, pero firmemente invadida de oferta, febrero sumió al sector accionario en otra de sus tantas muestras negativas a lo largo de la estadística. Febrero es un mes complicado, tendiente a limpiar y a filtrar aumentos de enero, lo que quedó plasmado con un índice que agregó negativo en la última jornada y ahondó todavía más lo que se traía de arrastre. Por momentos, hasta pudo temerse por la salud del piso simbólico y cuando el mínimo del Merval se ubicó en apenas 1.704 puntos. El máximo solamente fue anecdótico, por lo fugaz, con 1.742, y el cierre pudo retocar levemente lo peor del día. Así, se concluyó en 1.714 y esto arrojó 1,3% de descenso en el panel de líderes ponderadas.
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El día consumió $ 78 millones de efectivo, algo más de 7% de segmento en el total general, una suma que podía presumirse como suficiente para tener plaza -al menos-equilibrada. Pero la realidad demostró otra cuestión. Y una oferta incisiva atacó nombres claves permanentemente.
Contraste con el exterior, donde Bovespa y Dow consiguieron cierres positivos, el indicador de Buenos Aires retrocedió casi 4,5% mensual. Esto, desalentando los comienzos de marzo, por cuanto la brisa de mejora aparecida a mediados de recorrido, volvió a diluirse y con la plaza desmejorando sobre los momentos finales. Ayer, los papeles más preponderantes acusaron caídas en general, destacando 3,3% acusado por Celulosa. Tenaris en nivel, de baja de 1,7% y 500.000 acciones, actuó de lastre. Acindar, con merma de 1,5% y Galicia con 0,9% de baja, conformaron un frente adverso del que escaparon pocos nombres.
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