La ronda de consultas por la reforma tributaria que Chrystian Colombo inauguró en sus oficinas con diputados de la Alianza y el PJ ya se convirtió en un clásico de este verano porteño: ya se considera que quien no sea invitado a esas tertulias no existe en el mundo de los impuestos argentinos.
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Las charlas continuaron ayer con la visita del peronista santafesino Oscar Lamberto, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Habiendo subsanado ese olvido, ya que Colombo en un principio había citado sólo a otro justicialista, Jorge Remes Lenicov, ahora la discusión se corrió a otro problema: los diputados de partidos provinciales están ofendidos por no haber sido invitados a la discusión.
Existía ayer bastante mal humor entre los provinciales que no habían escuchado sonar su teléfono desde las oficinas de Colombo. «Cuando necesita que le demos quórum para aprobar algo Colombo pone las sirenas a full y nos viene a buscar.
Ahora parece que le alcanza con los radicales y el peronismo», decía ayer un integrante del Interbloque. «Hay mucho aire de soberbia en el gabinete, parece que han respirado demasiado blindaje», bromeaban.
Para ratificar la posición, uno de los diputados provinciales, el mendocino Carlos Balter, confirmó ayer que el próximo 17 de enero se reunirán algunos provinciales con Domingo Cavallo para seguir avanzando en una alianza estratégica en Diputados.
«Si se crea la comisión tiene que tener un fuerte contenido político y un acuerdo con los gobernadores», le dijo Lamberto a Colombo cuando comenzaron la charla de ayer. Pero con el correr de la hora que estuvieron juntos la conversación se encarriló por otros caminos: «Colombo no me habló de una comisión de notables sino de algo mucho más sensato», dijo Lamberto, ya sabiendo que la reforma tributaria quedará circunscripta al debate parlamentario. Pero dejó abierta la puerta para la consulta con la mesa directiva del bloque PJ de Diputados ante de comprometer la total colaboración: «Se trata de una decisión de tipo político, que excede totalmente las charlas de este tipo», dijo.
Para muestra de la importancia que tendrá en esta reforma cerrar un acuerdo con los gobernadores, Lamberto explicó a la salida durante la conferencia de prensa que le organizó la Jefatura de Gabinete, similar a la que soportaron el martes pasado los radicales Raúl Baglini y Beatriz Nofal y Remes Lenicov: «La eliminación de Ingresos Brutos y Sellos tiene que ser un acuerdo con las provincias que, además, garantice con qué se van a financiar las provincias.
Propuesta
La prioridad de los impuestos es política. Los especialistas después escriben las leyes que la política dice, no es al revés. Hay que definir cuántos recursos necesitamos y quiénes pagan, después los técnicos podrán escribir los textos».
Mientras, Colombo recibe propuestas de especialistas para redactar una reforma impositiva y los diputados se tranquilizan sabiendo que la llave de los cambios en tributos estará en sus manos.
El objetivo del jefe de Gabinete es armar un temario con las propuestas que le alcancen los especialistas, luego pedir opiniones a fundaciones y universidades sobre cómo instrumentarlas y redactar el proyecto para que el Congreso lo trate a más tardar a comienzos del segundo semestre de este año.
«Existe la necesidad de tener un sistema tributario más simple y controlable porque actualmente la DGI administra más de 600 leyes impositivas que hacen que sea un sistema engorroso y complicado», dijo ayer Lamberto y le ratificó a Colombo que estaría de acuerdo con la posibilidad de reducir alícuotas en algunos impuestos como el IVA.
Pero el peronismo no aceptaría reemplazar el IVA con otro impuesto al consumo, como proponen otros economistas que impulsan la creación de un tributo sobre las ventas: «Esto marcha a contramano de lo que ocurre en todas partes del mundo, porque el IVA sirve para controlar la Aduana, tiene cadenas de actividad y es neutro en cuanto a las exportaciones.
El IVA tiene que seguir, aunque podría tener una tasa más baja, de 10 por ciento», dijo.