El jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, recibirá hoy a los gremios que representan a los trabajadores de Aerolíneas Argentinas, ante la amenaza de más de un millar de despidos por parte de la sociedad española controladora.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La reunión se realizará alrededor de las 19.30 y participarán dirigentes de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), de Personal Técnico (APTA) y de Personal Aeronáutico (APA).
Los gremialistas reclaman que el gobierno, poseedor de 5% del paquete accionario, «haga cumplir el acuerdo firmado en octubre pasado» con los representantes del Estado español «que garantizaba que no iba a haber despidos». La amenaza de nuevas rescisiones se conoce cuatro meses después de que el gobierno argentino alcanzara un acuerdo con la española Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para capitalizar en $ 650 millones y sacar a Aerolíneas de un virtual estado de quiebra. Emilio Cabrera, director general de Aerolíneas Argentinas y quien maneja la política de la SEPI dentro de la empresa, en una reunión realizada la semana pasada con representantes de los siete gremios aeronáuticas, dijo que necesitaba «reducir 1.121 puestos de trabajo».
Un vocero de los gremialistas aclaró: «Si bien Cabrera no habló de despidos, sino de retiros voluntarios, está claro que no es posible que a través de esa modalidad se llegue a la cifra que mencionó». La compañía aérea fue privatizada hace una década libre de deudas y adquirida por la estatal española Iberia, que a los pocos meses puso como garantía los propios aviones de Aerolíneas para tomar un préstamo y pagarle al Estado argentino.
Diez años más tarde, la empresa llegó a tener un pasivo de alrededor de $ 700 millones.
En 1995, el entonces ministro Domingo Cavallo decidió vender la «acción de oro» que tenía el Estado argentino que le permitía vetar las decisiones de la empresa estatal española, aunque tenga mayoría accionaria.