Comenzó guerra de los superjets
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Fuentes allegadas a la compañía señalaron que la primera versión de la aero-nave tendrá 80 metros de envergadura, 73 de largo y 34 de altura. En dos pisos recibirá a 555 pasajeros pero podrá transportar hasta 800 en versión charter y ofrecer comodidades nunca vistas, como gimnasio, salas de descanso y casino. Los primeros vuelos comerciales están previstos para el año 2006.
Varias versiones
Unos 50 Airbus 380 ya han sido encargados por las compañías aéreas Qantas, Singapore Airlines, Air France, Duban Emirates, Virgin Atlantic y la norteamericana ILFC, lo que permitió lanzar el programa.
El espaldarazo final al proyecto lo dio el 29 de noviembre la firma de un jugoso contrato con la compañía australiana Qantas, que comprará 12 aviones. Tras ello se sumó Singapore Airlines (SIA), que encargó a finales de setiembre 10 A-380 y ahora la australiana Qantas parece decidida a renovar su flotilla con una inversión de 4.600 millones de dólares para la compra de seis Boeing y 25 Airbus.
El Airbus A380 recibió su primer pedido el 30 de abril de parte de la compañía Emirates, de Dubai.
Responsables de Airbus Industries han comentado que en Asia la compra de los A380 por Qantas y Singapore Airlines «dará el tono» a las otras compañías ya que Qantas, una compañía de gran prestigio, no era cliente de Airbus mientras que las relaciones comerciales entre el consorcio europeo y Singapore Airlines no habían sido fáciles en el pasado.
En tanto, la noticia del lanzamiento oficial del avión comercial más grande de la historia no está exenta de controversias de similar envergadura. El presidente norteamericano Bill Clinton aprovechó la cumbre euronorteamericana llevada a cabo el lunes en Washington para acusar al consorcio europeo de estar obteniendo «préstamos otorgados con criterios no comerciales». Clinton afirmó que se trataría de una violación de los acuerdos multilaterales de la Organización Mundial de Comercio (OMC) aprobados en 1995 sobre las subvenciones a la Aeronáutica.
No obstante ello, la Comisión Europea rechazó ayer esas acusaciones sosteniendo que no se trata de «subvenciones» sino de «préstamos reembolsables».



