28 de noviembre 2000 - 00:00

Complica alto costo del dinero

El alto costo de financiamiento con el que deben cargar las empresas de la construcción agrava la ya difícil situación por la que atraviesa el sector. Reducir las exigencias sobre encajes bancarios impuestas por el Banco Central es una alternativa que alientan algunos especialistas con el objetivo de que las entidades capten un volumen adicional de recursos y lo destinen a reactivar la edificación. Una propuesta que comenzó a analizarse en esta sección en la edición de ayer.

Complica alto costo del dinero
En la Argentina, la construcción no demanda de divisas, por lo que es posible vincular ese mercado con el bursátil a través de títulos, haciendo posible el financiamiento de proyectos con la consecuente reducción de los costos de intermediación.

Cabe tener en cuenta que el financiamiento de la vivienda e infraestructura debe nutrirse de una masa monetaria proveniente de depósitos a largo plazo que, una vez invertidos en obras, devenguen flujos de retorno continuos, permitiendo la securitización de los mismos con el fin de activar permanentemente las carteras.

El aporte de nuevas ideas permitirá entonces diseñar originales instrumentos de captación de ahorro en moneda local, para el financiamiento genuino y a largo plazo para la construcción de vivienda y de infraestructura.

Una experiencia muy prima-ria que vivimos en el país fueron los círculos cerrados, que pudieron competir económicamente con el sistema financiero ya que, al no tener encaje, prestaban todo lo que recibían.

A diferencia de los recursos que se pudieran obtener con un sistema basado sobre los altos encajes bancarios. Si bien esos sistemas cerrados, permitieron bajar los costos, no tuvieron la velocidad de otorgamiento que ofrecen los préstamos otorgados a partir de los círculos abiertos, hoy ya superados por los instrumentos financieros creados por la Ley N° 24.441.

En un mercado libre, el costo del dinero (reflejado en la tasa de interés) disminuirá -de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda-en la medida que haya mayor liquidez, que podría provenir de la disminución de los altos encajes bancarios hoy existentes.

En el país, esos encajes -denominados requisitos de liquidez y que sólo se justifican para preservar el sistema financieroson de entre 20 y 22 por ciento, un porcentaje que supera en unas tres veces el exigido en otros países. Parte de esa masa monetaria inmovilizada está depositada en el Deutsche Morgan Grenfell/C.J. Lawence Inc de New York devengando una tasa casi 3 veces menor de aquella que paga la Argentina por usar fondos similares a través del sistema bancario internacional.

Autonomía

Es posible autónomamente reducir los encajes cumpliendo las normas del BCRA, sobre la base de la captación de depósitos de baja movilidad -a más de un año de plazo de imposición que, por estar exentos de los requisitos de liquidez, disminuyen el costo del financiamiento, por reducción del spread entre las tasas activas y las pasivas.

La normas del BCRA, que son más estrictas que las de Basilea, establecen diferentes requisitos de liquidez según los plazos de las imposiciones. Así, fijan 20% sobre los depósitos y obligaciones de los bancos con plazos residuales de hasta 89 días; 15%, entre 90 a 179 días; 10%, entre 180 y 365 días y a más de 36 días, 0%.

Al respecto, hay que tener en cuenta que con los niveles actuales de depósitos, por cada punto porcentual que se reduzcan los requisitos de liquidez, se genera una expansión de la capacidad prestable primaria del orden de $ 1.000 millones (es decir, supera los recursos anuales del FONAVI), a lo que habría que agregar el efecto multiplicador bancario.

Los requisitos de liquidez en moneda extranjera establecidos por el BCRA son de 20% de los depósitos, constituida por sumas líquidas depositadas en cuenta de reserva. En la actualidad, aproximadamente 40% se encuentra depositado en el Deutsche Morgan Grenfell/C.J. Lawence Inc. de Nueva York, devengado una tasa internacional del orden de 5 a 6% anual y el 60% restante en el BCRA, contra las cuales éste libera pases pasivos también en moneda extranjera, ya sea en títulos argentinos o extranjeros o certificados de depósito a una tasa semejante.

Los intereses devengados de 5% sobre ese 20% disminuyen su costo en 1% por lo que adoptamos 19%, al que hay que sumarle 5% de encaje técnico promedio, más 10% por la morosidad de la cartera de préstamo, más 1% para integrar el Fondo de Garantía. De esto se deduce que por cada $ 100 hay que descontar $ 35 -resultante de: ($ 20 - $ 1) + ($ 5 + $ 10 + $ 1)-, que por simplicidad se denomina encaje.

Así, por ejemplo, para un encaje de 35% y una tasa ofrecida de 12% el valor de la tasa real es de 18,5% resultante.

Las AFJP, por su parte, disponen a la fecha de una importante masa de recursos de aproximadamente $ 20.000 millones, que se duplicarán ya que en 3 años llegarían a los $ 50.000 millones, proveniente de los aportes en moneda local, periódico y obligatorio de un importante mercado cautivo de largo plazo que se va capitalizando en cuentas nominadas, de manera que el aportante se va asegurando una suma al momento jubilarse.

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