22 de febrero 2008 - 00:00

Conciliación obligatoria en conflicto de Austral

El Ministerio de Trabajo dictó anoche la conciliación obligatoria a partir de la cero hora de hoy en el conflicto que mantienen la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA) y Austral Líneas Aéreas, que amenazaba paralizar los vuelos de la empresa.

La medida fue decidida por las autoridades de Trabajo a partir del paro por 24 horas decretado por el gremio.

Los pilotos de la línea aérea informaron que decidieron realizar el paro de actividades en reclamo de «garantías del mantenimiento de las fuentes de trabajo» y la «inmediata separación funcional y operativa de Aerolíneas Argentinas».

La determinación de estos comandantes parecía un manotón de ahogado ante la pasividad (algunos ya hablan de complicidad) que mantiene el gobierno frente a la acción de APLA, el gremio de los pilotos de Aerolíneas Argentinas, que desembozadamente busca «renacionalizar» el grupo aéreo.

De hecho, los dirigentes de UALA mantuvieron reuniones en el Ministerio de Trabajo (el miércoles) y con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime (ayer), lugares donde reiteraron sus reclamos que básicamente buscan que el Grupo Marsans (accionistas principales de Aerolíneas/ Austral) les garantice que no se reducirá la flota de la empresa para la que trabajan.

Uno de esos dirigentes, Alejandro Venturino, dijo a este diario que ninguno de los encuentros resultó en nada. «En Trabajo nos pidieron tiempo para 'desatar' el nudo (se refiere al pedido de otorgarle a UALA personería gremial, que hoy tiene para la rama de actividad APLA, o sea, su enemiga) y no nos dieron ni siquiera una idea de cuándo o cómo lo harían.»

De todos modos, la reunión sobre la que mantenían mayores expectativas era la que tendrían ayer con Jaime y el flamante encargado de la ANAC (órgano de control del mercado aerocomercial), Rodolfo Gabrielli. Sin embargo, la ésta transcurrió por un carril que no fue mucho más allá de lo formal, según sus participantes.

«Lo más importante salió al final, cuando Jaime nos dijo que lo mejor sería que Aerolíneas y Austral se separaran definitivamente, que cada una tenga su flota propia, que los pilotos de cada una sean independientes... Nosotros, obviamente, estamos en un todo de acuerdo. Y sabemos que Marsans también, porque el año pasado Gonzalo Pascual (uno de los dueños del grupo, junto con su socio Gerardo Díaz Ferrán) se había manifestado en ese mismo sentido. Pero ya se sabe lo que pasa cada vez que los empresarios quieren hacer algo: viene APLA y les paraliza la aerolínea...».

De todos modos, lo dicho por Jaime debe ser tomado con pinzas: en la empresa lo sindican como el motor de las medidas de fuerza de los pilotos de APLA, con la intención de remover a Marsans de la propiedad de la aérea e instalar un grupo empresario «amigo».

  • Cancelaciones

    Lo cierto es que, de no haber dictado Trabajo la conciliación obligatoria, unos 33 vuelos (31 desde Aeroparque; dos desde Ezeiza) al y desde el interior del país hubieran sido cancelados, con los obvios inconvenientes para sus pasajeros. Aerolíneas tiene previstas 29 frecuencias, y quizás algunos de esos pasajeros puedan ser acomodados en las máquinas de la « hermana mayor» de Austral.

    La línea que va al paro tiene alrededor de 70% de los vuelos de cabotaje del grupo Aerolíneas/Austral, el que a su vez capta cerca de 80% del total de ese mercado. Por consiguiente, Austral tiene cerca de 55% del mercado aéreo interno.

    «Es cierto: nuestro mayor temor es que el público no comprenda que nuestro propósito al ir a la huelga es diametralmente opuesto al de APLA: nosotros buscamos mantener la empresa viva, y ellos quieren lo contrario. Pero no sé si la gente, cuando llegue a Aeroparque y no pueda volar, hará la diferencia», confiesa Venturino.

    En un comunicado distribuido anoche a última hora, UALA dice que va al paro por «la falta de respuesta a los petitorios enviados a la empresa y al gobierno nacional», en los cuales se incluían (entre otros tópicos) garantía del mantenimiento de las fuentes de trabajo y las condiciones laborales, del número actual de aviones de Austral y la separación funcional y operativa con Aerolíneas Argentinas.

    «Los pilotos de Austral consideran inaceptables las presiones de APLA con el apoyo de funcionarios de la Secretaría de Transporte que sólo persiguen fines estrictamente personales, al exigir a la empresa el traslado de seis aviones de su flota, lo que significa que 60 pilotos se queden sin trabajo», agrega.

    Anoche, los directivos de UALA estuvieron reunidos en la sede del gremio, aguardando el llamado de Trabajo.

    S.D.
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