26 de septiembre 2001 - 00:00

Confianza de consumidores de EE.UU.: mayor caída en 11 años

Nueva York - La confianza de los consumidores norteamericanos en setiembre tuvo la peor caída en puntos en 11 años y está en el peor nivel desde 1996, como consecuencia de los atentados.

La caída del consumo no sólo se refleja en este indicador que elabora el Conference Board, un grupo investigador privado con sede en Nueva York, sino que la semana pasada las ventas minoristas continuaron en retroceso. La confianza está vinculada al gasto de los consumidores que explica las dos terceras partes del Producto Bruto de Estados Unidos.

El consumo era hasta ayer la última muralla contra la recesión ya que Estados Unidos enfrenta una caída de las exportaciones y las inversiones. Con la caída del gasto de los consumidores se puede decir que Estados Unidos entró oficialmente en recesión. Se prevé una caída del PBI norteamericano de entre 0,5% y 1% en el tercer y cuarto trimestre. Se estima que recién en el primer trimestre del año que viene comenzará el crecimiento.

El sondeo del Conference Board se lleva a cabo mediante un cuestionario enviado por correo a 5.000 hogares y unos 3.500 suelen responder. En la próxima medición la caída seguramente continuará, porque el índice de setiembre se confeccionó con 88% de respuestas dadas antes de los ataques terroristas.

El Conference Board señaló que su índice mensual de confianza de los consumidores bajó 16,4 puntos, a 97,6 en setiembre, desde el total revisado de agosto de 114. Desde enero de 1996, cuando dio 88,4 puntos, el indicador no estaba en un nivel tan bajo. En términos de caída mensual, el retroceso de setiembre sólo es comparable al de octubre de 1990 cuando cayó 23 puntos por la crisis del Golfo.

El resultado es bastante más bajo del que creían los analistas que se jugaron por 105,1 unidades.

Un mercado laboral en deterioro y el debilitamiento de las ganancias de las empresas influyeron sobre los consumidores, lo que amenaza con deteriorar las ventas minoristas, uno de los pocos focos de resistencia en la economía que la mayoría de economistas ya cree que está en recesión, dijo el Conference Board.

El índice de expectativas, que mide el panorama de los consumidores en los próximos seis meses, bajó a 79,2 en setiembre, su menor nivel desde abril, de un revisado de 93,7 en agosto.

En un presagio de una posible subida del desempleo en los próximos meses, 18,5% de los consultados dijo que es «difícil» conseguir empleo, en comparación con 16% en agosto.

Los consumidores también se mostraron menos optimistas acerca de sus ingresos futuros, ya que sólo 21,1% prevé un aumento en el ingreso familiar, comparado con 23,2% en agosto.

Por otro lado, la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces (NAR por sus siglas en inglés) dijo que las ventas de viviendas de segunda mano aumentaron 5,8% en agosto, a un ritmo anual desestacionalizado de 5,5 millones de unidades desde los revisados de 5,2 millones de unidades de julio.

Pero aún cuando los números de agosto son fuertes, la NAR pronosticó que los ataques obligarán a la economía a contraerse en el tercer y cuarto trimestre. El NAR también recortó su pronóstico para el año a 5,187 millones de unidades, desde 5,193 millones.

«Con el nuevo ambiente, esto nos enviará a una recesión», dijo David Lereah, jefe de economistas de la agrupación. Agregó que encuestas informales tomadas desde los ataques del 11 de setiembre son indicativas de una pronunciada desaceleración en el mercado de viviendas.

Sin embargo, un índice de «Bloomberg News» sobre la confianza de los consumidores estadounidenses subió en setiembre al nivel más elevado desde enero, de acuerdo con una encuesta realizada después del ataque terrorista. El índice de confianza de «Bloomberg», derivado de una serie de preguntas sobre la economía, subió a 86,6 este mes desde 83,8 en junio, según una encuesta telefónica realizada entre 1.200 adultos.

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