Tal como adelantara este diario el viernes último, el grupo que encabeza Guillermo Gotelli llegó a un acuerdo con la textil Gatic para hacerse cargo de la operación de la empresa, hoy totalmente inactiva por falta de capital de trabajo. De acuerdo con un escueto comunicado distribuido anoche a última hora, la propuesta -que deberá ser aprobada por el juez del concurso preventivo de Gatic y por sus acreedores privilegiados- «incluye únicamente la operación de las principales plantas de Gatic y de su cadena comercial Show Sport, y ni significa participación alguna del consorcio inversor en Gatic y sus subsidiarias, ni en el capital accionario o en su concurso». En otras palabras: Gotelli y el grupo que lo respalda alquilará las fábricas que tiene Gatic en Coronel Suárez, Las Flores, Pigüé y Pilar (todas en la provincia de Buenos Aires) abonando una cifra que es todavía materia de negociación. En cambio, permanecerán cerradas las plantas de San Luis del Palmar (Corrientes), y Anillaco y El Chamical (La Rioja). En este último caso, se barajarían dos alternativas: la entrega al gobierno provincial a cambio de algunas deudas cruzadas, y la posibilidad de vender una de ellas a un interesado dentro de la industria. En El Chamical se produce calzado cementado. Además, la versión indica que los inversores -que aportarán cerca de u$s 15 millones para volver a poner en marcha la empresa- podrían hacer una oferta por el capital de Show Sport, la cadena comercial de Gatic que hoy mantiene abiertos unos 80 locales, pero que padece de la falta de mercadería justamente porque su principal proveedor no está produciendo nada. También se habla de que Fabián Bakchellian, CEO de Gatic, mantendrá esta semana una reunión con Alberto Guil, presidente de San Lorenzo, para tratar de mantener con vida el acuerdo de patrocinio y provisión de indumentaria que rige hasta diciembre con la marca Signia. Y es una incógnita qué sucederá con el Bolívar Signia, el equipo de voley de Marcelo Tinelli. Sin embargo, una de las claves para la supervivencia de la empresa fundada hace 50 años por Eduardo Bakchellian está en el cumplimiento (o no) de los contratos de producción firmados con Adidas y con Nike, y pendientes de cumplimiento por estar cerradas las fábricas. Dado que no hay compra de la empresa o de participación accionaria, los próximos operadores deberán renegociar con ambas empresas el cumplimiento de esos contratos. La reapertura de las plantas mencionadas, más la reactivación de la administración de Gatic, implicará la vuelta al trabajo de unas 3.000 personas, hoy suspendidas. Antes de que esto suceda -se estima al menos un lapso de tres meses-, deberá contarse con el visto bueno del juez del concurso y también de los bancos que mantienen fuertes acreencias con la textil.
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