El Ministerio de Trabajo confirmó ayer oficialmente que las empresas comenzarán a pagar el salario bruto de sus empleados desde mayo. Específicamente, la fecha fijada ahora por la cartera que dirige Patricia Bullrich es el 10 de ese mes. Ese día, las primeras sociedades que estén en condiciones de depositar la totalidad de los sueldos de sus empleados (sin los descuentos previsionales e impositivos) en las cajas de ahorro donde se coloca actualmente el salario neto, comenzará a realizar esta operación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según los tiempos de Trabajo, las empresas deberán terminar de organizarse para el 15 de setiembre de este año. Para ese día, el sistema debería estar totalmente a pleno, con lo cual este ministerio adelanta dos meses sus tiempos para implementar este sistema. El último impulso para esta medida, adelantada en exclusiva el lunes pasado por Ambito Financiero, fue dado por Domingo Cavallo, que avaló el programa de Simplificación Registral lanzado por Bullrich el 29 de noviembre pasado.
El ministro de Economía se convenció de que con este esquema existiría la posibilidad de controlar más a los contribuyentes y disminuir la evasión impositiva y previsional. En parte, la aceleración de este sistema vino de parte de la participación de la Fundación Novum Millenium, dirigida por Osvaldo Giordano y usina de ideas económicas de Domingo Cavallo en sus días de político de Acción por la República.
Este nuevo sistema se basa en el esquema de que las empresas deban depositar la totalidad del salario (en bruto) de los empleados en los bancos donde habitualmente se paga el salario mensual. Luego, la entidad financiera girará al banco Nación el dinero de los descuentos del salario bruto, para que éste lo derive a la AFIP, ANSeS, AFJP, ART, prestadoras de salud, compañías de seguros y sindicatos.
Previamente, el banco donde se deposita el salario deberá realizar la retención de aportes personales y ganancias mensuales, además de la liquidación de las contribuciones personales y el pago de las asignaciones familiares. Con todo esto, la empresa dejará de actuar como agente de retención de los aportes personales y de ganancias, función que ejecutará el banco.
Según Trabajo, con este sistema el trabajador podría controlar si desde la empresa se depositó todo el salario y si se efectuaron los aportes mensuales, impositivos, previsionales y jubilatorios.
En general, y si bien se coincide que con este régimen se favorecerá al control del trabajo en negro y la evasión previsional, para las empresas y los bancos se generará un problema. Hasta ahora, no se aclaró si serán las empresas las que deberán depositar en el mismo momento el salario neto y el resto de los aportes, o si, como en la actualidad, los pagos podrán hacerse separadamente en el tiempo. Tampoco está aclarado si los bancos cobrarán comisiones por hacer el trámite de la distribución y administración de la liquidación salarial.
La posibilidad de pagar salarios en bruto es, en realidad, la tercera parte del programa de Simplificación Registral lanzado por Trabajo y cuya esencia (más allá de querer combatir la evasión) se basa en reducir el número de trámites laborales de las empresas.
El cronograma comenzó aplicarse desde fines de 2000 con el lanzamiento de la Clave de Alta Temprana, de la AFIP, donde las empresas registraban los datos de sus nuevos empleados. El esquema continuó aplicándose en enero pasado, cuando los empleadores pudieron realizar un solo trámite para inscribir un nuevo trabajador.
Desde el 20 de marzo, se creó el Registro Unico Laboral, instalado dentro de Trabajo, que una vez recibida la información por parte de las empresas, distribuye esos datos a la ART, ANSeS, AFIP, prestadoras de salud, compañías de seguros y sindicatos. Este registro manejará el Sistema Unificado de Base de Datos (UASUB), que en un mes debería estar plenamente en funcionamiento.
Dejá tu comentario