San Pablo (Bloomberg, ANSA, DPA, Reuters) - El BID otorgó un contundente respaldo de 6.000 millones de dólares al programa de «Hambre Cero» que emprenderá el futuro presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, mientras la Argentina todavía brega por una prórroga en sus vencimientos. En tanto, el dólar bajó ayer en Brasil 1,83 por ciento, a 3,59 reales, y el riesgo-país de ese país cayó 0,91 por ciento, después de que el miércoles se dispararan como consecuencia de una información sobre la posibilidad de un default de la ciudad de San Pablo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El programa de Lula Da Silva para promover un Pacto Social con empresarios y trabajadores para disminuir el hambre está encontrando un amplio consenso público e incluso en los mercados. La iniciativa halló un respaldo inesperado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Su presidente, Enrique Iglesias, anunció un financiamiento no previsto de 6.000 millones de dólares para cumplir con el objetivo de «Hambre Cero». Iglesias mantuvo una cena el miércoles a la noche con el presidente electo.
Ese aporte se suma a los 5.800 millones de dólares ya previstos por el organismo para los próximos cuatro años en Brasil. «Comprometimos una cifra inicial de 6.000 millones de dólares adicionales para los próximos cuatro años, y, además, habrá proyectos privados que no están en esos números», anunció Iglesias.
Además, en el marco de la ayuda financiera de 30.000 millones de dólares aprobada por el FMI en setiembre pasado, del que se debe aprobar ahora una partida de 3.000 millones de dólares, el vocero del FMI, Thomas Dawson, adelantó que los técnicos del Fondo mantendrán la primera reunión con los representantes del presidente electo. «Es razonable esperar que habrá contacto con miembros del equipo de transición. Obviamente, hay mucho interés en los planes del gobierno», declaró Dawson.
El dólar cerró la jornada cotizando en 3,59 reales la venta y 3,58 reales la compra. Según los operadores, el mercado aprovechó una jornada sin sobresaltos para hacer un ajuste técnico en la cotización tanto de la moneda como de los mercados bursátiles. «El mercado aprovechó ayer para devolver dólares, era una reacción esperada que hace parte de la dinámica», afirmó el director de fondos del Crédit Lyonnais, Fabio Faría.
El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo se contagió y registró su primera suba desde el 31 de octubre, de 1 por ciento, a 9.799 puntos. Asimismo, la calificación riesgo-país medida por el banco JP Morgan subió 0,90 por ciento, a 1.769 puntos, mientras que los C-Bond, los bonos de referencia de deuda externa se valorizaron 2,19 por ciento, a 58,375 centavos de dólar.
•Presentación
El mercado corrigió las exageraciones del miércoles cuando el dólar llegó a subir hasta 4 por ciento a causa de la información sobre un presunto default de San Pablo por 900 millones de dólares. Esa suba fue denunciada por Lula como una muestra de la debilidad de la economía que recibirá, que puede tambalear ante una «información periodística falsa».
Ayer Lula presentó el programa social en una reunión destinada a pedir la colaboración de los principales líderes empresariales, sindicales y sociales del país, a los que detalló el anunciado pacto social en torno a los problemas brasileños, con foco precisamente en la reducción del hambre.
«Hay muchas cosas prioritarias, pero si uno no come, no aprende en la escuela, enferma, muere antes, no tiene derecho ni de estar bonito porque el hambre deforma», dijo Lula.
El modelo que Lula pretende implantar tendría como ejes la aprobación en el Congreso de las reformas política, tributaria, agraria, laboral y de seguridad social; la creación de un órgano consultivo llamado Consejo de Desarrollo Económico y Social con la participación de cincuenta representantes de sectores sociales y políticos. «Es necesario definir un foco en la agenda y cómo va a funcionar para evitar la dispersión de asuntos y un desgaste del consejo», dijo Horacio Lafer Piva, presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), reflejando las dudas por el alcance que pudiera tener el consejo.
Según el Instituto Sensus, que realizó una encuesta para la Confederación Nacional del Transporte (CNT), 68 por ciento de los brasileños consideró como muy importante la decisión del mandatario electo de otorgar prioridad absoluta al proyecto de eliminar el hambre que azota a unos 50 millones de personas. Además, 83,2 por ciento considera que toda la sociedad debe cooperar en la lucha contra la pobreza y 59,2 por ciento está dispuesto a pagar más impuestos para ese fin.
Dejá tu comentario