La empresa suiza de marketing deportivo ISMM-ISL fue declarada oficialmente en quiebra ayer por un tribunal de la ciudad suiza de Zug, después que el grupo de medios francés Vivendi retirara una oferta para rescatarla. La quiebra de ISMM-ISL, dueña de los derechos de televisión e imagen para los dos próximos mundiales de fútbol, por los que se comprometió a pagar u$s 1.273 millones, entró en graves problemas financieros luego de que fracasaran varios negocios en los que se internó, entre ellos la fórmula CART en Estados Unidos, compra de derechos de imagen de clubes en América del Sur (Flamengo en Brasil, San Lorenzo en la Argentina) y -sobre todola operación del circuito de tenis profesional con la ATP, lo que hizo que el año pasado registrara un quebranto de u$s 343 millones.
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ISL también era propietaria de los derechos para el campeonato mundial de atletismo de este año en Canadá y para las Series Masters de la ATP. El tribunal de Zug, ciudad célebre por cobrar bajos impuestos a las empresas que se radican allí, anunció la quiebra de ISMM-ISL porque -adujo-no había ningún otro tipo de posibilidad de rescate a la vista. Ahora la firma propiedad de los descendientes de Adi Dassler (fundador de Adidas) quedó en condiciones de ser liquidada.
ISL fue fundada por Horst Dassler en 1982, y estuvo a punto de ser adquirida por Vivendi, que la quería para agregarla a su unidad de televisión por cable Canal Plus, pero finalmente decidió que la deuda acumulada era demasiado voluminosa como para justificar el salvataje. Sin embargo, la salida del escenario de ISL no será sin ruido: los diarios alemanes «Berliner Zeitung» y «Sueddeutsche Zeitung» publicaron ayer que le «acercaron» fuertes sumas de dinero a altos dirigentes deportivos a través de «fundaciones» subsidiarias con sede en el principado de Liechtenstein (reconocido paraíso fiscal). Entre los «beneficiarios se contarían, incluso, presidentes del Comité Olímpico Internacional (COI).
Además, el propio Joseph Blatter, titular de la FIFA (de quien desde hace años viene diciéndose que tendría vínculos comerciales con la empresa fallida), habría sido presionado por ejecutivos de ISL para no denunciar los contratos de la FIFA con la empresa bajo amenaza de que de lo contrario darían a conocer «incómodas informaciones sobre sus actividades comerciales», denuncia el diario berlinés.
El consejero personal de Blatter, Guido Tognoni, declaró al diario suizo «Blick» que «es una vieja historia que vuelven a sacar a la luz los medios de comunicación», y desmiente una vez más que haya una estrecha relación entre Blatter y Jean-Marie Weber, CEO de ISL, como insinúa el periódico suizo. El contrato de los derechos de los mundiales a celebrarse en 2002 y 2006 fue anulado la pasada semana por la FIFA luego de que Vivendi anunciara que se retiraba del salvataje de ISL.
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