31 de enero 2007 - 00:00

Coto: dos bancos oficiales más se suman al salvataje

Otros dos bancos oficiales se sumaron al esfuerzo del gobierno para «salvar» a los supermercados Coto: al rol asignado al Banco Nación como salvavidas principal de la cadena minorista fundada por Alfredo Coto, se agregaron en las últimas horas el BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) y el Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Además, el repago de la deuda se extenderá hasta 2017, con lo que Coto obtendrá una extensión del plazo de siete años, y no cinco como se mencionó.

Entre ambos bancos aportarán unos u$s 20 millones -la versión indica que el BICE pondrá u$s 15 millones y el resto el Ciudad- para recomprar parte de la deuda de Coto. La cifra se suma a los u$s 35 millones que prometió el Nación para el mismo fin. El total se acercaría bastante a los u$s 70 millones que quería reunir el gobierno para este salvataje; sin embargo, y pese a algunas presiones oficiales, los bancos privados siguen renuentes a aportar fondos para recomprar deuda de fondos extranjeros en las condiciones que le piden que lo hagan.

Con esos u$s 55 millones se conformará un fideicomiso que le servirá a Coto para recomprar al contado la deuda que tiene con fondos y algunos bancos extranjeros, entre los que se cuentan el Rabobank, el Bank of America, el Credit Suisse First Boston, el Santander y el Galicia Uruguay.

La cadena tomará un préstamo en pesos en los bancos oficiales, por el que pagará BAIBOR (la tasa interbancaria argentina, obviamente variable) que hoy se ubica en 11,65%, más una sobretasa que están negociando bancos y supermercadista, pero que no bajaría de 2,5%.

La ayuda oficial le permitirá a Coto reducir su deuda en unos u$s 20 millones, y además extender el plazo de repago de su abultada deuda en siete años tanto con los bancos del Estado como con los privados. A éstos le ofrecerán un «bono par», pero con notables cambios respecto de la deuda actual:

  • Hoy paga LIBOR más una sobretasa que arrancó en 2,5% anual, pero que para 2010 habrá trepado a 4,5%, lo que sin dudas provocaría la asfixia de la cadena antes de esa fecha.

  • El nuevo régimen será LIBOR más 2,5% fijo, o sea una reducción de 1,5% sobre las condiciones repactadas en 2004.

  • El vencimiento de la deuda se extenderá hasta 2017 -hoy es 2010-, pero con menos tasa y con menos capital a pagar. Se mantendrán las amortizaciones de capital semestrales y el pago trimestral de intereses.

  • Garantía

    A cambio de esta ayuda, Coto aceptaría poner como garantía los activos de la empresa GEPAL, de su propiedad, y que a su vez es dueña de todos los inmuebles que ocupan las tiendas Coto. Este es un esquema que utilizan casi todas las grandes cadenas: escindir el negocio minorista de la propiedad de los inmuebles, lo que les permite en caso de vender la marca quedarse con la renta de las propiedades que le alquilan al comprador.

    Sin embargo, el valor de GEPAL, que rondaría los u$s 130 millones, alcanzaría para cubrir sólo 50% de la deuda bancaria, y el total del futuro fideicomiso. Los bancos podrían aceptar la rebaja de la tasa y la extensión del plazo de repago a cambio de tener garantizada al menos la mitad de sus acreencias contra Coto. De todos modos, el mercado financiero asegura que está «muy verde» la negociación con los bancos, porque no todos están de acuerdo con la quita de tasa y la extensión del plazo propuesta por «don Alfredo».

    La intención de esta «operación salvataje» es doble:

  • Una razón es que el gobierno intenta impedir la venta de Coto a una cadena de capital extranjero; de hecho, la iniciativa surgió cuando se supo que Wal-Mart había hecho una oferta firme y Coto la había aceptado sin informar del hecho al gobierno.

  • La otra es eliminar de entre sus acreedores a los fondos que le prestaron plata en la década del noventa o los que compraron esa deuda a precio de incendio.

    Esos fondos aceptarían quitas que van entre 25% y 30% también por dos razones: la primera es que muchos de ellos, aun cobrando sólo 65% o 70% del valor nominal de sus acreencias habrán hecho un excelente negocio porque compraron a la mitad; la otra es contable: muchos de esos fondos ya descontaron la pérdida de esos activos financieros en sus balances.

    Tal como adelantara este diario, la posibilidad de que la única gran cadena de supermercados de capital nacional fuera adquirida por un competidor extranjero disparó la reacción oficial, que impulsó una renegociación de la deuda de Coto con bancos y fondos de inversión que supera los u$s 200 millones.

    En principio, la idea del gobierno era que el Nación recomprara toda esa deuda, y extendiera en cinco años el plazo de repago, más una rebaja en la tasa de interés. Sin embargo, con buen criterio la presidenta de esa entidad, Gabriela Ciganotto, explicó que no era posible que el Nación asumiera tamaña exposición contra un solo deudor, y por eso surgió la idea de un fideicomiso por una cifra mucho menor.
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