Pyme láctea Luz Azul facturó más en cuarentena

Economía

Es un hecho que a partir de la cuarentena obligatoria se comenzó a cocinar más en los hogares argentinos ,y por ende, crecieron las ventas de alimentos, pero no sólo las grandes empresas se vieron beneficiadas por la inesperada reactivación del consumo sino también muchas pymes. La empresa láctea Luz Azul es una de ellas, y además de duplicar ventas en plena pandemia también prevé sumar más locales de venta al público bajo la modalidad franquicia.

“Cuando se decretó la cuarentena obligatoria para frenar el avance del coronavirus, como muchas otras tantas pymes reaccionamos con cierta cautela y quizás algo de temor. Incluso proyectamos una caída en las ventas y por eso redujimos la cantidad de leche a procesar, pero afortunadamente la realidad fue totalmente inversa. De un día para el otro el otro nuestras ventas se duplicaron ya que los comercios de cercanía pasaron a tener un rol clave en el abastecimiento y además la gente salió a buscar precios”, detalló a Ámbito Financiero Gabriela Benac, dueña de lácteos Luz Azul.

Esta pyme láctea que se caracteriza por tener venta directa al público a través de sus 36 locales, entre propios y franquiciados también tuvo que reconfigurar parte de su producción para aprovechar el despegue del consumo. “Lógicamente las ventas de mozzarella y queso barra bajaron considerablemente por el parate en el sector gastronómico, pero las ventas del del queso cremoso se cuadruplicaron, lo que antes se vendía en un mes ahora se vende en una semana. Ahí tuvimos que cambiar la línea de producción y enfocarnos en este queso blando, que era la lo que el cliente más compraba. Algo similar sucedió con el dulce de leche, de vender 18.000 potes de 400 g mensuales pasamos a vender 54.000 potes de 400 g en 1 mes”, detalló Benac.

En tanto, la empresa también logró financiarse a través de los créditos a tasa del 24% anual lanzamos por el Gobierno tiempo atrás para asistir a las firmas locales en el contexto de la pandemia y según detallan esto fue clave para apalancar su necesidad de capital de trabajo: “En nuestro caso accedimos a cuatro créditos con cuatro bancos distintos, dos públicos y dos privados, y realmente no fue para nada complicada la presentación de las carpetas. Por supuesto que todo el dinero es utilizado como capital de trabajo y no para realizar inversiones productivas porque son créditos a muy corto plazo que hay que saber utilizarlos muy bien”, explicó la empresaria.

Finalmente, también a partir de la pandemia la empresa también tiene en carpeta la apertura de nuevos locales bajo lo modalidad de franquiciados y aquí entran en escena inversores de otros rubros comerciales que están reconvirtiendo su actividad para salir a flote. “Recibimos pedidos de gente que se dedicaba al turismo, gastronomía o eventos y que ahora necesita reinventar el negocio y con los ahorros que les quedaron poder invertir en un negocio que demostró ser rentable en la peor crisis de salud y económica mundial”, adelantó la dueña de Luz Azul.

En el corto plazo y apenas el Gobierno provincial y nacional flexibilice y autorice algunos puntos abrirán su sucursal número 37 en la provincia de San Juan y luego en Monte Grande (Gran Buenos Aires). “En el mediano plazo ya se proyecta que la venta de alimentos será uno de los pocos rubros que no sufrirá un retroceso o restricciones para funcionar normalmente, así es que nuestra empresa se está preparando para seguir creciendo muchísimo más”, cerró Benac.

Yanina Otero

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