31 de agosto 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

Ahora aparece otra figura del inacabable cantero de nuevos vocablos, giros idiomáticos, palabrejas armadas para que la sociedad tenga un chupetín a saborear con vista y oídos. Indudablemente influenciados por hombres de la promoción, la publicidad -no la común sino la llamada subliminal-siguen creando temas. Pasado con pena y sin gloria el «blindaje» (que resultó de lata, porque a los pocos meses lo llenaban de agujeros con aire comprimido), intentaron con el «megacanje» y, en pocos días, todo se iba el precipicio inevitablemente. Surgieron los pedidos de «SOS» en el mar de los mercados, que ya nos digería, y después de un convenio del que no hemos conocido los reales términos, surgió ahora la última novedad: «Reprogramación de deuda». Título que suena a impactante, porque no es un blindaje ni es un megacanje, vaya a saberse qué es lo que se está cocinando... pero se anunció.

Y una Bolsa que abría el lunes con apenas $ 5 millones y monedas de órdenes, con proa a la baja, se encontró con un martes salvador a través de este tipo de especies oficiales. Había todavía más, un Cavallo volviendo a las mesas televisivas y las cadenas nacionales, que para abrir el juego anunció «problema financiero superado», después nos contó a los ciudadanos un cuentito para dormir tranquilos: que fue el Presidente el que le aconsejó al ministro el cambio de Rodríguez por Caro Figueroa, al frente de la AFIP. Como aconsejan los buenos modales, el ministro Cavallo le preguntó al señor Caro Figueroa si le interesaba el cargo. A lo que respondió de modo patrióticamente afirmativo, el candidato tan sugestivamente elegido por el Poder Ejecutivo. (Nos han visto cara de tontos, de esto no caben dudas...).

• Lo que hay que ver es cuánto dura la nueva dosis de marketing financiero -por llamarlo de algún modo-que acaban de inyectar. La reacción inicial, el martes, fue un repunte de más de 2% en los mervales (los otros índices bajaron) pero con volumen tan famélico como siempre. ¿Será ésta la receta milagrosa tan esperada? ¿Usted qué piensa, amigo lector? A nosotros no nos merece mucha confianza, porque seguimos sin saber cómo harán para recomponer la verdadera cadena esencial que se ha cortado en nuestro país: la del consumo, el pago, el empleo, el ciudadano tranquilo en su trabajo, el sueldo dispuesto a gastarse. Como esto jamás lo explican los sabios que nos conducen, seguiremos esperando por esa llave maestra que mueva a la economía argentina. Mientras tanto, sentados sobre lo poco que se tenga, o apuntando a un plazo largo (si el activo está regalado de verdad).


Dejá tu comentario

Te puede interesar