28 de enero 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

Vino mal enero en su segunda parte, la semana anterior vio un rebaje del Merval de 3,5%. Pero, todavía peor -y preocupante por su efecto multiplicador- la caída del Dow Jones en 5% (que, si se lo pondera por magnitud y tipo de mercado rector, es una catástrofe), con el acompañar acentuado de un Bovespa -Lula- que dejó de tejer romances y cayó... 7,5%, en una semana.

¿Es la guerra? ¿Es la economía global que muestra más y más grietas, por más que le inyectan cicatrizantes? El oro lo anunciaba, recuerda el lector cuando hicimos cupones preocupados, por esa señal que siempre es de malos augurios. ¿Y por aquí? Bueno, por aquí no se piensa para nada en la guerra del tipo bélico que se está gestando, pero prosiguen muy cargadas las «armas» de la política. Esto ya estaba, es cierto. Y el Merval parecía reírse de tal entorno. Lo que no estaba era esa curiosa relación de Bolsa ganando en dólares, hecho que dejó de suceder en las últimas ruedas: donde la moneda cayó de ceca, porque así como la divisa recomponía en parte lo suyo, las acciones hicieron un desliz bajista que fue del casi 2% para el viernes. Y, ahora, acentuando no la suba sino la merma, en términos de dólar. Nuestros indicadores de cabecera se alejan hoy de la zona de los «600» y a la que habían superado, con bastante dinámica, en primera quincena.

Aterrizando en lejanos «577», el viernes, está más cerca de la marca con que cerrara el año -«524» puntos- que con asalto a los «600» nuevamente. Podría, en este caso, buscarse alguna incidencia directa de mercados mayores, que arrojan ya sus efluvios negativos sobre todos.


No está mal, y es académico, el argumento para justificar la zona de debilidad que se transita. El volumen también se aflojó nuevamente, estamos a la mitad para las acciones, de aquellos más de $ 30 millones que se supieron sostener por algunas ruedas. Recogimiento precoz, búsqueda de cerrar líneas, vendedoras que no quieren irritar más a la caída, pero pasos atrás más evidentes: de una demanda que decidió abstenerse, de pronto.


El público común siguió sin acercarse y es probable que, a la flojedad de grandes mercados, algunos que manejan cartera internacional traten de cubrir heridas vendiendo en plazas menores. Con lo que se produce un pozo de aire, de tomadores en minoría, y con una tónica alcista que fue dejando regios diferenciales, en buena parte de las plazas líderes. Es otro flanco de exposición para la toma de utilidad, ante señales de incertidumbres crecientes, y resulta que cuando salió el meneado «acuerdo» con el FMI (y se festejó largo y tendido en órbita del gobierno), todo parece entrar en una flaccidez que no halla estímulos favorables por delante. Esta semana que arranca será decisiva para definir el mes, si es por últimas impresiones no hay mucho de esperanza para ver rebotes marcados. Pero, en esta «isla» todo puede ser...

Dejá tu comentario

Te puede interesar