La versátil Bolsa hace de todo un poco. Hasta trajo algo más de alegría colocándose el disfraz de Papá Noel y dejando la sorpresa de una escalada alcista, que la devolvió por sobre los 1.300 puntos del Merval. ¿Qué más se puede pedir para el arbolito bursátil? Si con cansados instrumentos, casi sin estímulos formales, con sus energías diezmadas, tuvo la delicada actitud de depositar algunos regalos navideños.
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Hoy, ya inmersa en la rueda corta -para los saludos- que mañana presidirá la Nochebuena, resultará uno de los últimos días hábiles para cerrar 2004. Después, la espera por lo que depare el canje de bonos, y ver el recorrido veraniego determinando la dirección de la tendencia en sus primeros pasos. Hay una predisposición a la mejoría, existe una demanda potencial que se manifestó en estos días y todavía hay una segunda línea, esperando por ver cuestiones más concretas. Como para denotar que si el contexto ayuda un poco, lo bursátil puede tomar calor, y color, en la tendencia. Lo primero será saltar ese vacío de magnitud, si es que el paso exigido no es demasiado largo, en función de cómo derive el canje. Existirá una honda expectativa por ver el porcentual de adhesión, y el hecho de enorme significado estará situado a inicios del ejercicio. Decíamos así que las vacaciones exigirán estar conectados a los operadores, con lo que pueda ir sucediendo en la plaza. Porque los efectos podrán ser muy remarcados, en las dos direcciones. No habrá luz verde plena para el «desenchufe» con los negocios, hasta podría suponerse una zona estacional baja por naturaleza, realizando volúmenes desusados. Porque lo que estará en juego es demasiado pesado; para que no se registren fuertes temblores en las agujas del índice. Ver la semana arrancando con $ 90 millones de efectivo resultó un exquisito plato, del que estaban desacostumbrados los operadores. No puede descartarse el efecto de los cambios posicionales, los reacomodamientos tras los ejercicios, pero es innegable que existió corriente de demanda que se llevó las plazas por delante en la primera fecha, lo soportó en la segunda y hasta le quedó resto para sumar un poco más. ¿Irá por más el mercado, en la corta semana que resta? Un solo argumento, el canje en fecha, es lo que aparece como sostén, y toda novedad se va diluyendo con el correr de los días. ¿Las carteras mayores querrán concluir apoyando, para conseguirse una marca Merval que realce el saldo de su año? Siempre hay un interrogante en danza, la felicidad total no existe, ni siquiera cuando se sube porque ¿se seguirá subiendo? Es que de dudas está hecho el hombre bursátil. Informate más
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