Ganar, distribuir, volver a ganar... Un circuito virtuoso que es el más apreciado para un inversor de la minoría, tiene otra muestra en lo anunciado por la empresa Boldt. Así como sobresalían sus números, entre los balances conocidos en estos últimos tiempos, y se le presenta un horizonte de mayor expansión todavía, lo resuelto en la asamblea del pasado día 15 lo corrobora.
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Allí se dejó establecido un pago de dividendo en efectivo por $ 6 millones, y al que se agregó un reparto en acciones, por otros $ 15 millones. Metálico para el bolsillo, acciones para aumentar la tenencia y que adquirirán su verdadera altura una vez que la sociedad prosiga el rumbo encarado.
Siempre se han presentado polémicas respecto del concepto del «dividendo». Y suele darse por sentado que el único merecedor del rótulo es el que se dispersa en efectivo. Pero la Bolsa tiene razones que la teoría bursátil y contable desconocen: como que muchas veces los inversores comunes han preferido recibir el pago en acciones, de empresas que poseen un buen pasar y un perfil creciente. Si la tendencia del mercado es favorable, el camino que se suele producir es que la empresa realiza el pago, la acción produce un corte y una nueva paridad que tiene un aparente efecto neutro (esto es, se tienen más acciones, a un precio inferior y la cuenta global no varía para el poseedor) pero, con una contracara. Si la empresa responde bien al nuevo capital, las acciones comienzan a recuperarse desde la nueva paridad, y si el mercado es fértil, en poco tiempo podrían retornar al precio anterior al corte: que es donde se obtiene un beneficio de mercado, muy superior al efectivo. Y sin contar la incidencia psicológica de ver como «barato» a un papel que antes del pago estaba en otro nivel. Es sólo una ilusión, porque nada ha variado, pero que posee efectos prácticos muchas veces comprobados. Se han visto muchos casos de acciones que han digerido la nueva paridad en tiempos increíbles. En el caso de Boldt, hay que conformar ambos gustos: efectivo y acciones, todos conformes.
• Como dando una señal desde el ambiente bursátil, acerca de que las vacaciones concluyeron, está sonando la campana de llamada a clases en el IAMC. El Instituto que depende del Mercado de Valores anuncia la apertura de inscripciones, para dos de sus cursos más apreciados. El de «operador de mercado bursátil» y el de «experto en mercado de capitales». El primero, con extensión de 30 clases -turnos mañana y tarde, que arrancará el 14 de marzo. En cuanto al más amplio, el segundo, es a lo largo de 80 clases, que se iniciarán en marzo 28, hasta noviembre. Para mayores detalles, como días y costo de los cursos, comunicarse con el IAMC o Merval.
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