La descriptiva nota del colega Jorge G. Herrera, que se publicó el jueves pasado, sirve para corroborar una realidad que podía intuirse. Haciendo el relevamiento de las carteras de las AFJP -del pasado abril- lo que resultó el gran protagonista de un importante incremento en ellas fue el camino seguido por una sola acción: Tenaris. El gran desempeño de esa plaza, trepando 25% en promedio, alcanzó un rol hasta más importante que la incidencia de ésta en el índice ponderado Merval. Si recordamos que en el listado de las líderes cubre alrededor de 30%, resultó que en el aumento del valor de las «carteras institucionales» representó casi 40%. Y, tal lo describe la nota, en el cuarto mes la canasta de activos de las AFJP se superó en más de $ 1.790 millones. Pero, plenas de posiciones en Tenaris -a través de «certificados»- de una suma total por $ 2.822 millones, en marzo, concluyeron abril con $ 3.518 millones de valuación por tan sólo esa tenencia accionaria. Ergo, las entidades ganaron unos $ 700 millones, ante la revaluación obtenida por el papel.
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La respuesta a la enorme presión diaria ejercida de modo sistemático, sobre un solo título, alcanza respuesta -en gran medida- a través de las posiciones asumidas en él y conviene reiterar cuánto significó de utilidad para las carteras conjuntas: $ 700 millones en solamente un mes. Y cubriendo una franja definitoria, en lo que hizo a las ganancias globales de los patrimonios. El curso de los primeros días de mayo estuvo mostrando la otra faceta: Tenaris estaba retrocediendo en torno de 6%, hasta el pasado jueves 11. Y lo más llamativo resultaba el modo en que había decrecido su generación de negocios en las últimas fechas. A pesar de haberse adelgazado todo lo posible la oferta, igualmente debió resignar precios. Resulta claro deducir que se puede haber formalizado un «embudo», donde las carteras que deseaban pasar por ventanilla se acumularon y desbordaron a los tomadores.
El giro, la figura desusada que había tomando nuestra plaza bursátil desde marzo, se debió a una situación tan especial y que solamente tendrá su propio remedio en las leyes del mercado: si el papel toca un techo de valorización, lo más probable es que venga el reflujo. Pero, si hay tanto puesto en esa plaza -cifras descomunales como las mencionadas-, también cabe pensar en que se buscará realizar una defensa, para no tener que acusar una caída de nota en las ganancias de las entidades. Una presión ejercida por muchas manos fuertes, sobre una acción clave, capaz de arrastrar al índice y formar un clima distante de la realidad. Problema de mercados chicos, donde todo se agiganta.
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