7 de julio 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

Al final... parecía mejor andar con la rueda «en llanta», como fue el martes casi sin volumen alguno, que haber puesto las «cubiertas radiales» y entrar a perder aire como en los dos meses pasados. El reingreso al circuito completo de actividad resultó preocupante faena para las plazas bursátiles y pegando por aquí con casi 1,5% de caída en el índice y caminando por el alambre, haciendo equilibrio sobre los 1.700 puntos redondos.

Un contacto con la realidad que sigue latente: los mercados están muy agitados, sumamente confundidos, proclives a colocar posiciones ante cualquier sombra que se presente. En lugar del «compre ahora, pague después», está en vigencia el otro tipo de viaje: «Venda ahora, piense después». Y si existe una corriente tomadora subterránea, que elige y piensa que ciertos activos están en niveles sumamente comprables, la superficie se ve encrespada por olas que van y vienen sin mucho sentido. El miércoles resultó la primera rueda completa que se pudo ver de julio. Y lo que se vio no llevó tranquilidad, precisamente.

Se sabe que «nunca es demasiado barato para un bajista», por lo que un índice puede estar perforando napas de modo continuado y -sin embargo- las manos compradoras siguen esperando por más precios acomodados. Solamente la señal de un gran volumen -gran, de verdad- y con una baja de precios más profunda, es lo que suele marcar -al menos, en la generalidad de los casos- que una tendencia cambia de dirección de modo más confiable. Y es cuando el mercado es disecado hasta no encontrar ya gente predispuesta a dar más acciones hacia abajo, el punto donde lo único que queda es subir.  


Está bien... cuando hablamos de meses anteriores complicados, parece que dejamos de lado que nuestro índice llegó a dar vuelta el negativo y quedando -en lo que lucía como milagro- como de la mejor inversión mensual. Pero sabemos que esto se logró en una semana y que el paso previo era un período de plena zona depresiva. Que subir, o bajar, es un resultado: lo que más importa saber es el cómo se sube, o se baja.Y el desarrollo de junio -salvo otra opinión- no nos gustó para nada. Se vieron muchas debilidades, defensas desbordadas, impulsos cortos, sin mucha convicción detrás. Cayó a favor, podía haber sido al revés, esto no iba a modificar demasiado lo que está presente en el fondo del sistema financiero/bursátil internacional: una gran incertidumbre, peligros en ciernes -burbujas inmobiliarias que pueden estallar- y un tema inflacionario que no se ha disipado, no sólo aquí.

Estamos escribiendo acerca del miércoles, no sabemos cómo siguió el jueves, pero el mes no se presentó con su cara más alegre. Y la expectativa será lo que gobierne nuevamente al mercado.

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