17 de mayo 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

Demasiado pendientes de lo que va saliendo de la galera de índices norteamericanos, se está perdiendo de vista un peligro que puede resultar mucho mayor (y de lo que se tuviera una primera muestra, hace unos meses). En notas de Ambito Financiero, del martes pasado, se dio amplio panorama de lo que vuelve a suceder con la Bolsa de China y que había sembrado el temor hace poco, cuando se comenzó a hablar del riesgo cierto de una "burbuja". Recuerda el lector que en tal ocasión se apeló a una simple suba de encajes, después la mano pareció suavizarse y el resto de mercados del mundo, que había sentido muy fuerte la onda expansiva, pareció retomar su rumbo.

Pero, sucedió que los chinos prosiguieron con notable entusiasmo llevándose todo del mercado (suben con frenesí acciones de empresas deficitarias, de paso) y en estos días vuelven a ser noticia -en la que hay que reparar debidamente, por sus efectos colaterales- ya que el ritmo del último mes en el índice arrojó 15% de suba, que es de 50% en tres meses, 17% para un último semestre y un regio 260% en los dos años.

Curiosamente, en su gran mayoría los comentarios se detienen en señalar que el Dow quiebra un nuevo récord, apenas con subas de 0,3% y con suma pesadez, y -por caso-se deja de lado a los chinos, que pasaron como un rayo por nivel de 4.000 -en marca inédita-y habiendo tomado más fuerza, desde la "corrección" aquella. Nuestro colega y sapiente economista Siaba Serrate efectuó en la misma página un resumen acerca de: "Lanzan medidas para desinflar burbuja" y algunas de las que van a encarar, ya meten miedo. Porque autorizan a inversores particulares, de no demasiado porte tampoco, a invertir hasta 50 por ciento en acciones extranjeras. Por allí, lo más a mano que tienen es la Bolsa de Hong Kong y el anuncio de la corriente que puede invadirlos, ya la hizo saltar y marcar también sus niveles máximos (además, se irá a generar el doble efecto de inversión que llega y oferta que se restringe, al advertir que predomina el dinero sobre el papel). Los chinos, hacia afuera, pueden generar "burbujas" en todas partes. A simple vista, parece seductor, por si se acuerdan también de los indigentes (como nosotros).  

Pero, el asunto a temer es si la "burbuja" propia les llega a explotar, antes de que las medidas puedan ser complementadas. Esta vez ya no sería una "corrección", como se viera hace unos meses, podría tomar el nivel estallido: y si se produce, todo el mundo -no sólo los chinos-se tendrá que mandar a las trincheras. Gente común que, indudablemente, no posee contacto con este tipo de actividad desde el pasado (antes de la apertura china) y están creyendo en la típica "cadena de la felicidad" donde, por ahora, todos ganan. Otro problema, ya exclusivamente desde lo bursátil, que está tomando dimensiones monstruosas: por la magnitud del capital en giro. (Menos bolilla a Smith, seguir de cerca a Kung Fu.)

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