21 de septiembre 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

El actual «gerente de Desarrollo de Mercado de Capitales», Claudio Zuchovicki, que está inyectando la fuerza de la sangre nueva a la añeja historia de la Bolsa de Comercio, ha realizado una -para nosotros-excelente descripción de lo que sucede en los mercados, en el último número de la revista «La Bolsa», de la entidad. Bajo el título: «Mirar para adelante en un mundo globalizado», en unos cuantos párrafos carteros, ilustra acerca de la esencia de los movimientos perpetuos que hacen a las fases de los ciclos. Y cita antes de lo suyo una también certera apreciación de un personaje sumamente reconocido en el mundo de los negocios, John Templeton. Y dice así: «Los mercados nacen dentro del pesimismo, crecen gracias al escepticismo, culminan dentro del optimismo y mueren dentro de la euforia...». Breve y muy definido cada paso que van dando operadores e inversores, a través del desarrollo de un ciclo completo. Posiblemente todos los participantes de mercado avalarían la descripción y aquello que propulsa cada etapa del movimiento redondo, que comienza, crece, madura, acaba, para volver a iniciarse. La pregunta que nos gustaría hacerle a Templeton sería: ¿por qué si todos están en autos de los estados que se van superando, se cae masivamente en la euforia que lo aniquila? Respuesta nuestra, burda quizá: porque la euforia embriaga, narcotiza al raciocinio, invita a dosis mayores y se cree que la euforia seguirá siempre un poco más.

Es notable que siempre se repitan las fases y que tantos caigan desde lo más alto, siendo tan pocos los que busquen entrar en lo más bajo. Porque siguiendo, simplemente, esos puntos muy bien determinados en la descripción, se podría ingresar y salir siempre a tiempo. Sin contusiones, con buenas diferencias y reiniciando de modo perenne.  

Pero, volviendo a la nota del buen analista -y buen amigo que nos dio la Bolsa-Claudio Zuchovicki, primero recomendamos leerla de toda su extensión. Y aquí queremos reflejar ciertos precisos conceptos, como: «Parte de esta minicrisis vivida en los mercados financieros se explica porque la confianza del inversor fue vulnerada». Y apoyando el concepto, se describen las series de hechos que después explotaron y que se fueron ocultando, o maquillando, a lo largo de estos años. Y las señales controvertidas de la propia Fed, diciendo primero que la crisis hipotecaria estaba controlada, inyectando después liquidez al mercado y dando una señal opuesta.

Nosotros íbamos en la misma dirección, días atrás, cuando utilizando un camino paralelo decíamos que tal como está el mundo moderno (donde los grandes desvíos de la historia parecían hoy un juego de chicos), la mejor defensa que puede esgrimir un inversor es: la desconfianza. Dudando de todo, se pueden evitar a tiempo unos cuantos disgustos en los pantanosos mercados actuales. Zuchovicki deja una luz prendida: «Los mercados reviven cuando la discusión se centra en lo que viene. Y no en lo que pasó».

Te puede interesar