Como aumentaron hasta 4 veces después de la devaluación, los electrodomésticos, artículos electrónicos y sus partes -desde siempre importados- están empezando a ser sustituidos por tecnología «made in Argentina». Con materia prima nacional o reciclando componentes fabricados en el exterior, se pretende mantener el costo que tenían los equipos antes del «corralito».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre los muchos recursos de subsistencia comercial en el rubro se incluyen algunas ideas curiosas que van desde motorizar una bicicleta hasta convertir un televisor de 14" en otro de 60". Hay también armado de monitores informáticos, fabricación de carcasas y holders para celulares, reciclado de aparatos telefónicos de línea o fabricación de electrodomésticos a partir de piezas inservibles, entre muchas otras cosas. Sin embargo, no todo puede repararse, reciclarse o inventarse y el costo de producción de ciertos artículos es muy inferior si se importa, inclusive, a pesar del dólar.
En algunos casos, se trata de aplicación de tecnología ya existente para lograr reemplazos, pero muchas de las soluciones nacieron como necesidad de los mismos comerciantes ante una caída aproximada de 85% en las ventas en comparación con el año pasado, dada por una mezcla de inflación y falta de financiación. Específicamente en el sector informático, se calcula que en lo que va de 2002 se vendió menos de 10% que en 2001.
«De acuerdo con datos de Aduana, consultoras y propios, el año pasado se compraron 800 mil computadoras. Hasta el 31 de agosto pasado se habían vendido 22 mil computadoras, que más el stock remanente y la proyección de ventas para lo que resta de 2002, daría como resultado una venta de 80 mil computadoras», explicó Daniel Gutiérrez, prosecretario de la Cámara Argentina de Mayoristas Informáticos.
Por esta misma razón es que el mayor esfuerzo de producción está concentrado en torno a este rubro. «Habíamos pensado en Tierra del Fuego, pero las cuentas no cierran a pesar de las ventajas impositivas. El flete y el costo operativo hacen que armar en la Argentina cueste más caro que importar de Singapur o China», dijo Gutiérrez. Tanto es así que existen marcas como Philips, con licencia para producir monitores en el país, que prefiere importar de China o Brasil.
IBM, que tampoco fabrica a nivel nacional nada de «hardware», está comercializando equipos usados probados y con garantía a mitad de precio.
• Monitores
Lo que sí aparece como trabajo local, en cambio, es armar fuentes y equilibrar tubos para monitores de PC, como indicó Adrián Masón desde la empresa Endicott. «Trabajamos prácticamente con lo que se tiraba cuando se averiaba: fuentes, elementos móviles, monitores, impresoras, desguace de transistores de potencia. Lo que todavía no pudimos reemplazar es la memoria», dijo Masón.
Algo parecido sucede con la telefonía. Según una fuente de Eurotel SA, «se están reciclando teléfonos de línea y celulares. Se arman por partes, se compran y venden mucho los usados, que están sólo a 30% del precio del nuevo».
Otros productos que ya no se consumen como antes son los televisores. Prueba de ello fue el Mundial, que no logró movilizar ni siquiera el mínimo esperado por las principales casas de electrodomésticos. Un televisor de 29" cuesta hoy $ 3.500; uno de pantalla gigante, cerca de $ 12.000. Sin embargo, para los que acepten las soluciones caseras es posible convertir una tele de 14" en una de 60" por menos de 10% de lo que cuesta comprarla. «Fabrico una pantalla de fibra cóncava, color aluminio, que se aplica a un televisor de 14" para agrandar la imagen», aseguró Salvador Merlino. «Hace 5 años que hacemos este producto, pero ahora se está vendiendo como sustituto de los televisores con pantalla gigante. Lo compran particulares y también instituciones como colegios, geriátricos, videobares», agregó.
Entre los reemplazos curiosos está la motorización de la bici propia, que es bien distinta del ciclomotor con pedales. Es un producto que se comenzó a comercializar en el país hace 6 meses y convierte la bicicleta en una especie de moto, agregándole un pequeño motor que pesa aproximadamente 4 kilos en su parte posterior.
Dejá tu comentario