Un tropel, siguiendo al líder que está herido de modo preocupante por sus «fantasmas de octubre» (y ayer el Dow Jones cayó como un piano, con casi 3%) y no existieron mayores distingos, ni favores, que acomodarse a como diera lugar y sabiendo que el mercado rector fijaba un techo bien alto. Lo que estuviera por debajo del nivel tremendo del NYSE era como benigno. Así fueron respondiendo, el Bovespa que arrastra sus propias preocupaciones internas, el MEXBOL y una merma suave de 1,2% a pesar de ser vecino del gigante maltrecho. Finalmente, en Buenos Aires se vivió una rueda de tranquila a pesada, pero con cierto derrape de final que aceleró los índices hacia abajo -en media hora y cercana al cierre- y lo que se solucionaba con una brecha de apenas 0,7% se fue casi el doble ante el vacío tomador que se produjo en varias plazas.
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Lo que se movió en función de la cartera Dow resultó el BURCAP, un indicador por capitalización bursátil que recoge a grandes exponentes locales y del exterior. Este índice cayó 2,9% y representando lo peor de la fecha en nuestro recinto. Que tuvo un volumen módico en lo global, solamente $ 24 millones de efectivo, pero donde predominaron las locales esta vez: con $ 15 millones y con CEDEAR acurrucados, seguramente por la depresión de su centro principal de activos. Semana que va conformando el «espíritu de los octubres», una leyenda que siempre pasa mucho a la realidad. Y, por ahora, el NYSE lo puede testimoniar...
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