A partir de hoy comienza el pago obligatorio de los seguros a través de canales bancarios o compañías especializadas en cobranzas. La normativa no se aplicará para las pólizas contratadas con anterioridad, pero sí para las que se realicen desde hoy. Es decir que todo nuevo seguro que se contrate desde hoy deberá ser pagado vía el sistema bancario.
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Habrá distintas modalidades para que el cliente pague su póliza de seguros. Podrá hacerlo a través del pago por ventanilla bancaria, débito automático desde cuenta corriente o caja de ahorro, a través de la tarjeta de crédito o por sistemas de cobro en canales extrabancarios, como Pago Fácil o Rapipago.
En cambio, queda prohibido el pago de la póliza a los productores o brokers de seguros. Los clientes tampoco podrán pagar directamente en las sucursales de las propias compañías de seguros. La intención del Ministerio de Economía es que quede el registro de la operación en el sistema financiero.
Entre otras cuestiones, la resolución estableció que las entidades aseguradoras deberán comunicar a la Superintendencia de Seguros, la contratación, modificación, resolución o rescisión de los contratos celebrados para el servicio de cobranza de premios con las entidades comprometidas con esa operatoria.
Los contratos celebrados entre entidades aseguradoras y prestadoras de cobranza que hubieren sido aprobados por la Superintendencia mantendrán su plena vigencia, quedando excluidos de la obligación de comunicación previa.
En un comunicado, los productores defendieron su fuente laboral y aseguraron que la bancarización del seguro provocará que 4.000 cobradores y 12.000 empleados de compañías aseguradoras queden sin empleo.
Consideraron que la Resolución 90 que establece la modificación del régimen de cobranzas de primas, descarta la posibilidad de que productores y las propias compañías aseguradoras cobren las pólizas.
• Daño
«La bancarización de la cobranza de seguros causará un daño irreparable a la sociedad, ya que la rigidez del sistema dejará sin cobertura a miles de asegurados con la consiguiente pérdida de patrimonios y aumento de la desconfianza en el sistema asegurador», indicaron.
La facturación del sector asegurador supera los 7.000 millones de pesos anuales. La mayor parte corresponde a los seguros de autos, combinado familiar, incendio, retiro y vida. Cabe señalar que los seguros de accidentes laborales y de vida previsional quedan excluidos de la norma porque se canalizan por el Sistema de Seguridad Social.
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