Sebastián Vargas: "Sin normalización fiscal no hay luz al final del camino"

Economía

El economista analizó el caso argentino y dijo sobre el acuerdo por la deuda que "lo interesante es que en esta oportunidad se logró ahorrar consensuando con los acreedores".

Economista y argentino, Sebastián Vargas es estratega para Latinoamérica en Barclays. Desde New York, donde reside desde 2010, dialogó con Ámbito respecto de cómo ve la situación de nuestro país.

Periodista: ¿Qué análisis hace sobre la reestructuración de deuda soberana de Argentina?

Sebastián Vargas: Lo voy a aburrir porque soy demasiado resultadista con estas cosas. La participación es el crítico más exquisito de una operación que soluciona los problemas del deudor. Hoy la deuda no pone presión sobre el deudor; permite el diseño de políticas de estabilización y no hay holdouts. No se le puede pedir mucho más a una transacción de deuda. Lo interesante es que en esta oportunidad se logró ahorrar consensuando con los acreedores. Si se hace memoria eso no pasa desde hace tiempo en negociaciones con bonistas en donde no se ahorra o se rompe el diálogo.

P.: ¿Qué previsiones tienen respecto de los rendimientos previstos para la deuda argentina en legislación local y extranjera?

S.V.: Ojalá pudiese prever los rendimientos de un activo. Por supuesto lo que pase en el mundo importa mucho para las cotizaciones. Pero en el mundo actual solo países que están en una situación de proximidad al default cotizan en dos dígitos. Y Argentina tendría que cometer muchos errores para defaultear de nuevo, después de esta reestructuración. La clave para mejorar las cotizaciones está en que el mercado vea que es económicamente manejable la convivencia con el covid en 2021. Y en ese sentido me da la sensación que el dilema hoy no es confinamiento o economía como en la mayor parte de 2020, sino más bien cómo convivir con el covid para que la sociedad sea sana y económicamente funcional. La realidad siempre manda y los países que resuelvan esta pregunta mucho más sutil serán los ganadores.

P.: ¿Qué puede pasar con los flujos de capitales a nivel global?

S.V.: La verdad es que está bien difícil el mundo. Pero todo lo resumo diciendo que los cambios metodológicos de Fed comunicados en Jackson Hole son positivos a la hora de pensar flujos de capitales. La nueva metodología daría más flexibilidad al Fed para ser expansivo, incluso si hay un poco de inflación. Y hoy por hoy ser expansivo implica expandir la hoja de balance del Fed, emitir dinero o inyectar liquidez. Póngale el nombre que quiera. Bajas tasas en el mundo desarrollado, alta liquidez global, un dólar menos fuerte, son todas buenas noticias para emergentes de Latinoamérica y Argentina.

P.: ¿Ustedes creen que es momento para posicionarse en activos argentinos, tanto en renta fija como variable?

S.V.: No puedo responder esa pregunta en términos generales porque depende por ejemplo de tu experiencia y de tu capacidad de tomar riesgos. No es riesgo para que tome cualquiera.

P.: ¿Qué escenario prevén para la negociación entre Argentina y el FMI?

S.V.: Muy complicadas por el monto en cuestión. Imagínese que, con intereses, u$s44 billones en 10 años son mas o menos 1,5 puntos de PBI en transferencia al exterior solo para pagarle al FMI. Y 10 años de repago sería un sueño. La única virtud en esa negociación es que todos sabemos que esta es la realidad. Pero que todos sepamos cómo es la cosa no garantiza el éxito tampoco. Imagino que falta pasar mucha agua por debajo del puente.

P.: ¿Cómo pueden jugar las elecciones de Estados Unidos en nuestro país?

S.V.: Es poco lo que se puede decir porque depende de muchas cosas que aún no conocemos. Pero luce reducido. El principal canal parece ser la relación con el FMI donde EE.UU. es un participante importante aunque no es el único. En menor medida, el grado de volatilidad que traiga sobre los activos financieros globales. Digo en menor medida porque desde la crisis de 2018-2019 en Argentina no hay libre entrada y salida de capitales lo que reduce su exposición directa a la volatilidad financiera global y además no se requiere financiamiento externo en el corto plazo.

P.: ¿Qué pasos cree que debería dar Argentina para lograr salir de las crisis cíclicas?

S.V.: El primer paso es salir de la crisis en la que estamos. Lastimosamente el problema que nos ocupa no es el largo plazo. El problema actual es que no se puede salir del corto plazo y del estado de crisis. Luego se puede ver en dónde estamos y con lo que contamos. Sabemos que se necesita que las exportaciones crezcan y que sin ordenamiento fiscal eso no funciona. La pregunta es cómo se logran esos objetivos y mi respuesta es lisa y llanamente: buena gestión. El sector privado demanda buena gestión para hundir su capital. Mi sensación es que no hacer macanas sería una gran contribución a evitar las crisis cíclicas.

P.: ¿Ve posible que el Gobierno pueda cumplir con su meta de desarrollar un mercado de capitales profundo y en pesos?

S.V.: Muy posible. Y lo que hemos aprendido es que lo importante es que se estire el horizonte de los inversores mas rápido que lo que se desarrolle el mercado de deuda en pesos o en cualquier otra moneda. De otra forma se estaría alimentando al próximo verdugo de la economía.

P.: ¿Preocupa que el déficit anunciado por Argentina para 2021 sea del 4,5% del PBI? ¿Qué proyectan ustedes para el año que viene en relación a la economía Argentina?

S.V.: La verdad que hay pocos datos para opinar. ¿De qué PBI? Pero sin duda es un tema clave. Nadie va a comprar que hay luz al final del camino si no hay una clara política de normalización fiscal. Los argentinos son los primeros en entender cuando las cosas no cierran.

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