29 de mayo 2003 - 00:00

Dicen que no suben tarifas en corto plazo

El gobierno aseguró ayer que no está en sus planes la posibilidad de aumentar las tarifas de los servicios públicos en el corto plazo y afirmó que este capítulo se resolverá sólo después de una larga negociación con las empresas proveedoras. El anuncio lo hizo el ministro de Planificación, Julio De Vido, quien recordó que todos los entes regulatorios se encuentran bajo su jurisdicción y que el gobierno quiere revisar caso por caso cada uno de los contratos de concesión. «Como funcionarios, tenemos la obligación de chequear que las inversiones se han hecho», agregó. Según el ministro, la idea oficial en el tema tarifas es encontrar un nivel que «contenga a todos los argentinos».

El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró ayer que no está previsto en el corto plazo impulsar un aumento en las tarifas de los servicios públicos, recordó que todos los entes regulatorios se encuentran bajo su jurisdicción y reiteró que se revisarán los contratos de concesión y los niveles de inversiones de las compañías.

La tajante afirmación del ministro: «No habrá aumento de tarifas», en su primera conferencia de prensa que fue reflejada en la radio y en la televisión, con consecuente impacto sobre el público, abrió un interrogante que hasta anoche no se pudo resolver.

El gobierno de Néstor Kirchner no tiene otra salida que aumentar el precio mayorista de la electricidad a partir de junio, porque Cammesa, la empresa controlada por la Secretaría de Energía que cobra a las distribuidoras y paga a las generadoras, se quedó sin recursos en el llamado fondo estabilizador de tarifas.

• Préstamos

Kirchner tiene en su despacho un proyecto de decreto que Eduardo Duhalde dejó preparado pero no firmó, para que el Tesoro nacional le preste 150 millones de pesos a Cammesa, y ésta pueda pagarles a las generadoras en los primeros días de junio, porque lo que pagan las distribuidoras por la energía no alcanza para cubrir los costos variables de la producción de electricidad, sobre todo en invierno, cuando algunas jornadas hay que usar gasoil en vez de gas natural, lo que triplica los costos.

Para que Cammesa le devuelva el préstamo al Estado, el aumento en el precio mayorista de la energía debe aplicarse desde junio, porque recién empezaría a notarse en la cuenta de Cammesa a partir de julio y agosto. El incremento previsto es de 40%, con un impacto en la tarifa final promedio de 14 por ciento.

Por otra parte, para el martes está programada la audiencia pública convocada por el Enargas para debatir un ajuste en el precio del gas en boca de pozo. En principio, las nuevas autoridades habían sostenido el criterio de que era necesario un ajuste, porque, provenientes precisamente de una provincia petrolera, creen que «
hay una transferencia de ingresos de las petroleras y de las provincias productoras a la industria que ya pasó a precios todo el impacto de la devaluación».

Tanto en gas como en electricidad se trata de la parte no regulada por el Estado de la tarifa, pero igualmente prácticamente congelada durante todo el gobierno de Eduardo Duhalde.
La idea era -o es-ajustar ambos precios: el del gas en yacimiento que perciben las petroleras y la energía mayorista, aplicando aumentos diferenciales de modo que el mayor peso recayera sobre la industria y sobre los residenciales de mayor consumo.

Es posible que De Vido no se haya referido a esos ajustes cuando dijo que «no habrá aumentos de tarifas», porque en realidad el ministro fue claro al afirmar que primero se revisarán los contratos de concesión, y esto se refiere a las privatizadas con tarifas reguladas (como MetroGas o Edenor) y no a las generadoras de luz o a las petroleras.

Sin embargo, si la semana próxima hubiera aumentos en el gas y en la energía mayorista, el ministro aparecería ante el público desdiciéndose a sí mismo, porque es muy difícil que se entienda la diferencia entre los distintos componentes de una tarifa. Por este motivo, la afirmación de De Vido dio lugar a numerosas versiones, como que se suspendería la audiencia por el gas e incluso que Daniel Camerón podría no ser el titular de Energía.


De Vido
realizó la conferencia de prensa en su despacho, tras reunirse con su par de Trabajo, Carlos Tomada, y la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), encabezada por Rodolfo Daer. El ministro resaltó que «se analizará cada contrato y la idea es llegar a una tarifa que contenga a todos los argentinos».

Recordó que «como funcionario del gobierno y como responsable de todos los entes regulatorios, tenemos la obligación de chequear que las inversiones se han hecho». El ministro resaltó, además, que el tema tarifario «no es problema de normalización», sino que hay que manejar «tres conceptos, empezando por los usuarios, siguiendo por el Estado y, finalmente, que no se vean afectados los intereses de los particulares que invirtieron en la actividad».

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