Dinar tiene nuevo dueño (y es el tercero en dos meses): un grupo encabezado por el transportista Antonio Martí-nez López decidió hacerse cargo de la problematizada aerolínea que arrastra una deuda concursada de unos $ 100 millones. Los compradores no pondrán dinero en la operación, pero se harán cargo de la deuda e invertirán una cifra cercana a u$s 1,5 millón en los próximos seis meses.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En diálogo con este diario, el abogado Gustavo Maradini Drago, flamante CEO de la empresa, adelantó que ese dinero se utilizará en buena medida para poner en condiciones de operatividad a las máquinas que posee Dinar, tres DC-9 con los que cubrirán las rutas al noroeste argentino. «Pensamos volver a volar entre el 18 y el 25 de este mes; todavía no sabemos la fecha exacta», dijo el ejecutivo.
En una primera etapa lo harán con una sola máquina; en febrero esperan incorporar la segunda y en abril la tercera. «También habrá un Boeing 737-200 como reserva», adelanta. Todos los aparatos estarán afectados a la ruta Buenos Aires /Tucumán /Jujuy /Salta /Buenos Aires, tradicionalmente la más rentable de la empresa que hizo algún intento -sin éxito-por ganar mercados en el sur del país.
Maradini Drago declina informar la composición del grupo que se hizo cargo de la aerolínea. «Son un grupo de empresarios encabezados por Martínez López, vinculados al transporte aéreo de cargas. Uno de ellos aportará el 737-200», dice.
• Fundadores
Dinar había sido fundada en Salta por la familia Desimone; dificultades financieras hicieron que entrara en picada y decidió a sus accionistas originales a vender. El comprador fue el empresario argentino-libanés Fayez Chehab, dueño de la chartera American Falcon, que luego de un breve lapso -y de un choque frontal con el Banco Nación-decidió cerrarla; en el ínterin aparecieron interesados en comprar y Chehab la entregó casi por lo mismo que la había comprado: cero pesos al contado más la deuda.
Martínez López es parte de la familia -de origen españolque fundó la empresa de micros de larga distancia Costera Criolla hace casi tres cuartos de siglo. Según fuentes del mercado, el empresario asegura haber salido de esa firma «hace dos años», o sea antes de que los problemas por los que atravesó la pusieran al borde de la desaparición (fue comprada posteriormente por un grupo misionero que la convirtió en Costera Metro-politana», nombre bajo el cual opera hoy).
• Reincorporación
Maradini Drago promete además «tratar de reincorporar en forma gradual y en nuestras sucursales de Salta y Tucumán al mayor número de personal despedido». Desimone y Chehab se habían desprendido -en distintos momentos-de 320 empleados.
También promete que en las próximas semanas «incorporaremos un director en representación del personal, y estamos estudiando darles un porcentaje del capital».
El abogado también aclara que «de no haber llegado a un acuerdo con el Nación no habríamos tomado la empresa». Como se recordará, Chehab fundamentó su decisión de cerrar Dinar en lo que calificaba de «incautación» de su recaudación; el banco oficial tiene un fideicomiso que se financia justamente con lo que cobra la aerolínea por pasajes, y en los últimos dos meses el manejo de esos fondos había sido objeto de duras acusaciones mutuas y presentaciones judiciales cruzadas. «La predisposición del Nación fue excelente, y el viernes les acercaremos una propuesta por escrito para solucionar este tema», dice Maradini Drago. «Nos dieron todas las facilidades para poder volar.»
• Acuerdos
En abril, cuando tengan todos los aviones en el aire, no descartan reactivar los negocios internacionales de Dinar (que según fuentes del sector fueron en parte causantes de su debacle). «Pensamos firmar acuerdos con alguna aerolínea internacional, y retomar los vuelos a Brasil y los charters al Caribe. Esto, porque pensamos que en 2003, si bien no estará solucionada la grave crisis que atraviesa el país, comenzará a remontar la cuesta», se esperanza el ejecutivo, que pro-mete «la vuelta a un muy buen servicio de a bordo y a los aviones con dos clases (turista y ejecutiva). Después de todo, Dinar fue la primera del país en tener dos cabinas en cabotaje».
Dejá tu comentario