26 de diciembre 2001 - 00:00

Discuten otro presupuesto sin el pago de la deuda externa

Adolfo Rodríguez Saá analizó ayer por primera vez en la reunión de gabinete el proyecto de presupuesto nacional para 2002. Jorge Matzkin, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, comenzó durante las fiestas a analizar el presupuesto para el año próximo y las modificaciones que habrá que introducir para adecuar las medidas que anunció el Presidente. Ayer, apenas llegado de San Luis, donde pasó la Navidad con su familia, Rodríguez Saá declaró: «Voy a trabajar con el presupuesto y voy a tener una entrevista con el doctor Carlos Ruckauf».

Modificación

Hasta ahora, el gobierno cuenta con la base del presupuesto 2002 que había elaborado Domingo Cavallo. Pero los números de fondo de ese presupuesto deben modificarse. En primer lugar, tienen que desaparecer los $ 7.000 millones asignados al pago de intereses de la deuda, gracias a la declaración de default que hizo el gobierno, y por otro lado, debe definirse si continúan los recortes previstos por Cavallo y el costo de los planes sociales que lanzó Rodríguez Saá. A esto se abocaron ayer el Presidente y Rodolfo Frigeri, secretario de Hacienda, Ingresos Públicos y Finanzas.

El problema es saber si se puede tomar como ahorro la totalidad de esos $ 7.000 millones, ya que, a pesar de la cesación de pagos, el gobierno debe encarar un reestructuración de la deuda con un costo que no fue estimado.

De acuerdo con los anuncios de Rodríguez Saá, será difícil establecer el monto fijo del ahorro, ya que por ahora se cuenta sólo con la intención de no pagar, pero no hay pronósticos sobre el resultado de una ronda de negociaciones con los acreedores que el país iniciará en fecha aún por definir.

Si se parte de la base de una eliminación completa de la carga de deuda en el presupuesto, podría caerse en la ilusión de que el déficit se soluciona por completo. Es que las diferencias que había que solucionar en los últimos días de la administración de Fernando de la Rúa oscilaban, en términos reales, en torno a los $ 4.500 millones.

El problema es que a ese cálculo el gobierno deberá incorporarle una baja brutal en la proyección de recursos producto de la recesión y la caída con arrastre para 2001 en la recaudación, que hasta el último día de Cavallo en el Ministerio de Economía llevaba una baja de 16% con relación a diciembre de 2001 y que se agravará no sólo por los hechos de la última semana, sino también por la cantidad de feriados en los últimos 10 días del año.

Datos

Parte de los problemas con los que se encuentra el gobierno ya fue adelantada por el peronista Oscar Lamberto, que como ministro de Economía interino -estuvo con Ramón Puerta durante un día y medio-pudo acceder a analizar la verdadera situación del Tesoro. «Las cuentas del Estado están como el culo», dijo Lamberto para resumir claramente la situación.

Lamberto y el bonaerense
Jorge Remes Lenicov se reunieron con algunos de los funcionarios del saliente equipo económico y pudieron enterarse de otros datos. «Yo tuve alguna reunión con los ex funcionarios, y los números son pavorosos, por ponerles un nombre. Depende de cómo se instrumente la nueva moneda; por lo tanto, hay que ser sumamente cuidadoso más allá de los antipáticos del corralito», dijo Remes Lenicov.

De la Rúa había enviado el 17 de diciembre pasado al Congreso un proyecto de presupuesto que incluía un recorte de gastos cercano a los $ 9.000 millones. El problema ahora es saber si Rodríguez Saá restablecerá parte de esa poda, sobre todo en los planes sociales, y cómo se incluirán las emisiones de bonos para financiar el plan de creación de un millón de puestos de trabajo.

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