• El dólar cerró ayer con un descenso de 2 centavos en las pizarras de las casas de cambio de la City porteña. Los cambistas coincidieron en señalar que pese a la voluntad del gobierno de no dejarlo caer excesivamente por debajo de los $ 3, la abundante oferta de divisas por parte de los exportadores dificulta su ascenso.
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• Concretamente, el dólar ayer finalizó a $ 2,90 para la compra y $ 2,96 para la venta. Inclusive en las operaciones de poscierre la divisa se negoció con una baja de un centavo más, a $ 2,95 la punta vendedora.
• Se trata del primer retroceso del dólar desde que se confirmó el principio de acuerdo entre el Banco Central y el FMI para flexibilizar las pautas monetarias. Esto último significa que el organismo que comanda Alfonso Prat-Gay tendrá un mayor margen para intervenir en el mercado comprando dólares y, por lo tanto, emitiendo pesos.
• Ayer el Central se retiró del mercado con un saldo a favor de u$s 3,2 millones. A este resultado arribó luego de comprar u$s 4,8 millones proveniente de las liquidaciones de los exportadores -ventas de la cosecha gruesa-, a la vez que vendió u$s 1,6 millón que demandaron bancos e importadores en el segmento mayorista del MAE.
• En tanto, el dólar futuro se movió en línea con la cotización del billete en las agencias del micro-centro. Las posiciones a fin de mes cedieron 1,01% y cerraron a $ 2,95 en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Del mismo modo, los contratos al último día hábil de mayo y junio retrocedieron 0,99% y 0,97%, respectivamente, y se ubicaron a $ 3 y $ 3,05 en cada caso. Al 31 de julio se negoció un dólar a $ 3,12, lo que representa un descenso del 0,95% frente a la jornada previa.
• Por su parte, los bancos continuaron tentando a los ahorristas con atractivas tasas. La estrategia de las entidades financieras busca retener la mayor cantidad de clientes que decidan desprogramar sus CEDRO y, si es posible, captar fondos provenientes de otros bancos.
• Ayer por depósitos a plazo fijo a 30 días se pagó en promedio 22,8% anual, aunque en el caso de algunas entidades con mayores necesidades de liquidez la tasa subió hasta 26% anual. A 60 días el grueso de los bancos ofrecieron un rendimiento en torno a 26,4% anual, mientras que a 90 días el interés pactado fue de 28,6% anual.
• Entre los títulos públicos predominaron las bajas. Lo peor pasó por el BODEN 2012 (bono que se le entregó a los ahorristas en canje por los CEDRO) que cayó 1,41%. La tónica descendente se repitió entre los Global: el 2008 disminuyó 0,43%, a la vez que el 2017 se contrajo 0,58%. Por el lado de los BOCON, el PRO2 cedió 0,16%, aunque el PRO4 logró cerrar con un alza de 1,29%.
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