Dólar, víctima de Ben Bernanke
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Ben Bernanke
Ayer, el euro cotizaba a cerca de 1,2850 dólar, mientras que el dólar cambiaba de manos a 115 yenes.
La moneda estadounidensecayó a mínimos de varios meses contra las principales divisas la semana pasada, luego de que un informe débil sobre la creación de empleos llevó a los operadores a reducir las expectativas de otra alza en las tasas.
En contraste, la libra y el euro recibieron impulsos tras las subidas en las tasas dispuestas por el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo.
Muchos operadores vieron esas decisiones, tomadas a tan poco tiempo de la probable pausa de la Fed, como una señal de que el apoyo del dólar por los diferenciales favorables se estaríaerosionando. Es casi seguro que los operadores hayan aumentado sus posiciones largas en libras y euros tras las decisiones tomadas el jueves por el Banco de Inglaterra y el BCE y luego del informe sobre empleo publicado el viernes en Estados Unidos.
En la semana terminada el 1 de agosto, las posiciones cortas netas en dólares en el Mercado Monetario Internacional frente a seis importantes monedas se incrementaron en forma sustancial a 13.600 millones de dólares desde los 2.200 millones de la semana anterior. Siendo probable que estas posiciones se extiendan aún más, los especuladores ya se encuentran demasiado bajistas sobre el dólar y las expectativas sobre las tasas, quizá demasiado bajistas.
«Las posiciones cortas en dólares acumuladas en medio de las expectativas de una brusca caída del dólar como la vista tras el fin del ajuste de la Fed en 1995 y en 2000 podrían verse frustradas», escribieron ayer en una nota de análisis estrategas cambiarios de Deutsche Bank.
Cifras económicas recientes en Estados Unidos, como el informe de empleo de julio y la fuerte desaceleración en el crecimiento económico del segundo trimestre, capturaron gran parte de la atención, sobre todo en lo concerniente a la política de la Fed.
Pero como señalan muchos analistas, las medidas de inflación siguen mostrando que las presiones de precios -desde los índices que excluyen los alimentos y la energía hasta los costos laborales y de los insumos- están acumulándose en vez de retroceder.
Si la Fed, y en particular su presidente Ben Bernanke, quiere mantener su credibilidad de lucha contra la inflación, una eventual pausa tendrá que ser acompañada de un comunicado de línea dura, lo que podría dar algo de tiempo al dólar.
«Es más probable que la Fed deje abierta la puerta a más ajuste si el crecimiento se desacelera y/o si la inflación sigue avanzando», escribieron en una nota a clientes analistas del Royal Bank of Scotland. «Eso debería limitar el espacio para una mayor debilidad del dólar en el corto plazo», agregaron.



