Advierten que el rojo fiscal podría generar más tensión sobre la divisa

Economía

Luego de un 2019 en el que el resultado fiscal primario del Tesoro Nacional estuvo cerca del equilibrio, la llegada del coronavirus trastocó los planes de política económica y el déficit fiscal se disparó, producto del desplome del os ingresos y de la expansión del gasto para atenuar los perjuicios de la pandemia. “Como resultado, la asistencia del BCRA al Tesoro alcanzó niveles récord ($1,6 billones, 6,3% del PBI) y, a pesar de una fuerte esterilización vía Leliq y pases, la base monetaria cerraría el año cerca del 10% del PBI”, señaló en su informe la consultora Ecolatina, quien remarcó: “En este contexto de fuerte aversión al ahorro en pesos, su exceso de oferta se trasladó al dólar paralelo primero, aumentando las expectativas de devaluación y acelerando las presiones sobre el dólar oficial después”.

En ese escenario, la firma sostuvo que el acuerdo con los acreedores privados “no logró apaciguar el apetito dolarizador” y que, “motivado por la sangría continua de reservas, el BCRA se decidió a reforzar el cepo”. Es por eso que Ecolatina se preguntó: “Hacia adelante, qué sucederá con el rojo fiscal y cuál será su fuente de financiamiento. Entre ambas variables, determinarán qué pasará con los pesos y, en consecuencia, qué nivel alcanzarán las presiones cambiarias”.

A modo de conclusión, la consultora remarcó que “tras el fuerte aumento de la base monetaria, el stock de instrumentos de esterilización y las presiones cambiarias, los agentes económicos precisan una señal clara de que el desequilibrio fiscal/monetario excepcional producto de la pandemia no continuará el año entrante”. “El proyecto de Presupuesto 2021 arroja un déficit primario elevado (-4,5% del PBI), que luce complejo de financiar si el Tesoro no logra abultadas colocaciones netas, que dependen de la percepción de consistencia fiscal de los agentes. Si bien siempre se pueda apelar al impuesto inflacionario para cerrar el bache, este acarrea consecuencias negativas sobre el consumo y la actividad”, remarcó.

Análisis

“El ministro Martín Guzmán adelantó en su presentación del Presupuesto que buena parte de ese 4,5% de déficit del año que viene, se va a cubrir con adelantos de utilidades y transferencias por parte del Banco Central, un 60%, y el otro 40% se va a ir fondeando con colocaciones en moneda nacional, en el mercado interno, que es algo que seguramente no va a tener problemas en garantizarlo”, comentó a Ámbito el economista Sergio Chouza, quien remarcó: “Uno tendería a pensar que el gran esfuerzo va a estar en ordenar la nominalidad de la economía en torno del 30%, y eso implica que las actualizaciones de la mayoría de los rubros indexables (tarifas, salarios y las variables nominales) van a tratar de seguir esa guía”.

Sobre la evolución del tipo de cambio y las posibles presiones cambiarias que se podrían generar, Chouza analizó: “En los últimos meses, la evolución del tipo de cambio oficial estuvo sistemáticamente ajustado entre medio punto y un punto por arriba de la inflación. Si se mantiene esta dinámica de desaceleración, tranquilamente, esa tasa la podés acoplar el año que viene, a que sea idéntica a la inflación. En un contexto donde, además, es probable que algunos países de la región empiecen a apreciar su moneda. Con lo cual, ya no se necesitarían los mismos corrimientos del tipo de cambio oficial para sostener la competitividad con los socios comerciales de la región. En particular, con Brasil”. En ese contexto, el analista señaló: “Manteniendo la administración, creo que la esfera de lo fiscal no debería presionar sobre el canal cambiario. Sí, obviamente, todo esto va a depender de cuánto se pueda sostener la situación en materia de Reservas. La consistencia de tu política monetaria, depende de manera crucial de cómo vaya la dinámica de las Reservas. Y si no podés estabilizar eso, posiblemente tengas que tomar una solución más de fondo”.

Por su parte, Walter Morales, presidente de la consultora Wise, señaló que “el déficit fiscal seguirá siendo importante”. “No necesariamente va a generar una mayor emisión monetaria. En Wise vemos al Tesoro muy activo colocando deuda en pesos y compitiendo en el mercado de capitales con el sector privado, lo que en un escenario recesivo y con pocas chances de bajar el costo para mantener una empresa a flote, nunca es positivo”, señaló el analista, quien agregó: “La pregunta del millón es si éste escenario va tener efecto cambiario. No hablemos de 2021 sino de ahora, porque el mercado siempre se anticipa. Teniendo en cuenta este concepto, creemos que sí habrá presión sobre el dólar, porque sin plan económico, el mercado lo que hoy lee es que las colocaciones de deuda por parte del sector público continuarán siendo a tres o seis meses de plazo. Colocaciones cortas es el resultado de la incertidumbre reinante, y con incertidumbre el vuelo hacia la calidad en la Argentina se llama dólar”.

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