A los 69 años falleció ayer en Buenos Aires Leo Werthein, una de las figuras señeras de esta familia de pujantes empresarios nacionales. Leo era hijo de Noel Werthein, y junto con sus hermanos Adrián y Daniel y su primo Gerardo conformaron el holding «Los W», que entre sus más recientes negocios adquirió a France Telecom su participación en Telecom Argentina. Sin embargo, Leo estuvo siempre más abocado a los negocios agropecuarios del grupo que a los industriales o a los financieros. Así, fue presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Aberdeen Angus, director de la Sociedad Rural Argentina y CEO de las empresas del grupo Gregorio, Numo y Noel Werthein SA y de la Cabaña La Paz.
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Pero además de su actuación empresarial, Leo Werthein se destacó por su activa militancia en la filantropía, mucho antes de que se « inventara» la frase «responsabilidad-social empresaria». En este sentido, presidió durante muchos años la Fundación Tzedaká, la principal entidad benéfica de la comunidad judía argentina, y se mantuvo como más que generoso aportante a ésa y otras muchas causas, judías o no, para mejorar la calidad de vida de sus compatriotas. Piloto de aviones, comprometido en su momento con la restauración democrática en la Argentina, afable y querido por sus amigos y sus colaboradores, Leo Werthein dio una durísima batalla contra el mal que lo aquejaba, y que lo llevó a Israel donde se le practicó un trasplante de médula. En hebreo, Tzedaká quiere decir a la vez caridad y justicia, y la palabra tzadik («hombre justo») deriva de ella. No caben dudas, por su trayectoria pública y privada, que los tres términos se ajustan de manera impecable a lo que fue en vida Leo Werthein. Sus restos serán inhumados hoy en el Cementerio de La Tablada. Informate más
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