Dunn se va de HP por detectives privados

Economía

San Francisco - Patricia Dunn, presidenta del directorio de Hewlett-Packard Co. (HP), aceptó renunciar en enero del año próximo a fin de aplacar el creciente escándalo creado por la contratación de detectives privados para obtener los registros telefónicos de sus propios directores. Su sucesor será Mark Hurd, actual CEO del segundo fabricante de computadoras personales del mundo. Por su parte, Dunn continuará como directora de HP, anunció la firma en un comunicado. La salida de Dunn se producirá el 18 de enero de 2007.

La semana pasada se había incrementado la presión sobre Dunn porque el Departamento de Justicia, el FBI y el fiscal general de California iniciaron investigaciones sobre las prácticas utilizadas para obtener los registros telefónicos de los directores como parte de una pesquisa para detectar la fuente de filtraciones a los medios que se habían producido desde el interior de la empresa. Dunn renunció tras dos días de reuniones de la junta directiva y un llamado del ex director Tom Perkins a que dimitiera.

Por su parte, ayer George Keyworth renunció al directorio de la compañía, tras reconocer que había sido él la fuente de esa filtración a los medios.

Las acciones de HP subieron ayer en Wall St., lo que fue interpretado como una señal de que los inversores pronostican que la batalla en la junta directiva y las investigaciones efectuadas por las autoridades reguladoras no afectarán la demanda de los productos de la compañía.

Dunn, nombrada presidenta en febrero del año pasado tras el despido de Carly Fiorina, encabezó una investigación sobre las filtraciones de información a los medios por parte de los directores. Contrató a un consultor externo para averiguar quién había sido el que proveyó los datos a la prensa sobre la estrategia futura de HP y las deliberaciones del directorio que culminaron con la salida de Fiorina.

A su vez, esos consultores contrataron a una tercera empresa que utilizó identidades falsas para obtener los registros telefónicos de directores y nueve periodistas. Hewlett-Packard sostuvo que, a pesar de que en principio evaluó que esa práctica era legal, después se enteró de que quizá no lo fuera. En tanto, la renuncia de Keyworth entró en efecto de inmediato.

La investigación de HP sobre filtraciones se inició en 2005, y había generado un enorme interés en los medios; también en el fiscal general de California, que podría dar lugar a acusaciones criminales por suplantación de identidad y acceso ilegal a información de bases de datos.

Dunn ha defendido su rol en la investigación interna, al sostener que ella no sabía que los investigadores privados, contratados por la compañía, habían usado tácticas cuestionables para acceder a grabaciones de llamadas telefónicas privadas entre miembros del directorio y periodistas.

«Desafortunadamente la investigación, que fue llevada a cabo por terceras partes, incluyó el uso de ciertas técnicas inapropiadas», dijo Dunn en un comunicado ayer. «Estas fueron más allá de lo que pensábamos que irían y me disculpo porque fueran empleadas», agregó.

Por su parte Perkins, el prominente empresario de Silicon Valley que renunció al directorio de HP en mayo en protesta contra la investigación interna, pidió la renuncia de Dunn el sábado pasado luego de que ésa anunciara que no tenía planes de dimitir a menos que se lo pidiera el directorio.

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