El alto nivel de endeudamiento y la situación de las cuentas públicas son algunos de los problemas que heredará Alberto Fernández, según un informe de Ecolatina. Para la consultora, producto de una economía altamente inestable, volátil y con políticas que “pasan de un extremo al otro”, la incertidumbre se convierte en una norma. Eso hace que el nuevo presidente asuma en un contexto “complejo”.
Ecolatina: renegociar deuda, la urgencia para Alberto
En la primera mitad de 2020 vencen u$s26.000 millones. Cifra que "prácticamente duplica las reservas netas actuales", analizó el estudio.
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“El macrismo legará una deuda pública en moneda extranjera elevada y una capacidad de pago acotada. Para peor, una parte importante de estos pasivos vence en el corto plazo: u$s26.000 millones en la primera mitad de 2020, prácticamente duplicando las reservas netas actuales”, advirtió Ecolatina. “Por lo tanto, la renegociación de estos vencimientos será una de las primeras acciones que deberá llevar adelante el equipo económico de Alberto Fernández, tan relevante como inmediata”, agregó el informe.
Para Ecolatina, “esta renegociación limitará los grados de libertad en materia de política económica” del nuevo Gobierno, debido a que “la situación fiscal primaria -que pasó de un rojo de 4% del PBI en 2015 a la zona de 0,5% en 2019 en un período donde cayó la actividad económica y se relajó la presión tributaria- deberá seguir corrigiéndose”.
“Por lo tanto, si bien la situación de las cuentas públicas es mejor que la recibida por Macri en diciembre de 2015, lo cierto es que las políticas posibles en este frente continúan siendo limitadas: los acreedores obligan a llevar adelante un sendero fiscal austero, limitando el set de políticas viables”, agregó la consultora.
Según Ecolatina, si bien el déficit externo dejó de ser un problema debido a que el saldo de la cuenta de bienes y servicios es superavitaria, en un contexto de demanda deprimida y dólar caro, la existencia de fuertes compromisos de pagos externos y casi nulo financiamiento determinan que “la cuenta capital arrojará un déficit significativo”.
La consultora alertó también sobre el proceso de corrección de precios relativos debido a que el salario real perdió 20% en los últimos dos años, lo que podría determinar de parte de los sindicatos una recomposición del poder adquisitivo de los trabajadores.
En su informe, Ecolatina analizó las “pesadas herencias” recibidas por Macri y por Fernández. “Entre 2007 y 2015, la inflación duplicó la suba de tarifas y la del tipo de cambio oficial. Esta dinámica llevó a que el gasto en subsidios rondara 4% del PBI y a los estrictos controles cambiarios, cepo ‘informal’ mediante, que existían cuando Macri asumió el Poder Ejecutivo. Este desajuste de precios relativos afectaba a la producción de bienes y servicios transables y generaba un rojo fiscal primario significativo”, señaló la consultora.
“Además, el dólar oficial ‘barato’ provocaba un déficit de cuenta corriente del Balance de Pagos cercano a 3% del PBI, de modo que nuestro país requería sistemáticamente más divisas de las que generaba para el normal funcionamiento del aparato productivo”, subrayó el estudio, que detalló: “Para ello, el Gobierno entrante de Macri reposó sobre uno de los principales -y escasos- activos que había dejado la gestión de Cristina de Kirchner: el bajo stock de deuda pública relevante, sobre todo aquella nominada en divisas. Si bien nuestro país estaba en default selectivo producto del conflicto con holdouts, esto fue rápidamente resuelto en abril de 2016, de modo que el acceso al financiamiento se reabrió a pocos meses de la transición”.




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