14 de septiembre 2001 - 00:00

Economistas aseguran que habrá recesión en EEUU

Pocos economistas pensaban ayer que los EE.UU. no entrarán en recesión. Después de los atentados, con el panorama más despejado, y cientos de estadounidenses retirando sus depósitos de los bancos, una cosa quedó clara: la confianza de los consumidores no seguiría intacta tras el terrible ataque, lo que afectará el consumo y el crecimiento de este país, que inevitablemente arrastrará una buena parte de las economías del mundo. Más optimistas, algunos especialistas especulaban ayer con que una reducción de tasas por parte de la Reserva Federal y un presidente fuerte en sus decisiones podrían atenuar el impacto. Asimismo, los países latinoamericanos ya comenzaron a descontar una disminución del intercambio comercial para los próximos meses.

George Soros


El shock sufrido por los ciudadanos norteamericanos tendrá un impacto significativo en los gastos para consumo, y esto corre el riesgo de hundir a la economía en la recesión.

Arturo Porzecanski
(ABN Bank)

Una sorpresiva reducción de las tasas de interés en Estados Unidos y Europa probablemente influirá favorablemente y contrarrestaría el enorme efecto negativo de los graves atentados cometidos en Estados Unidos. La recuperación de los mercados mundiales ayer fue positiva después de la fuerte caída del martes. En situaciones de grave crisis mundial como éstas, debemos observar cómo operaron el dólar, el oro, el petróleo, y la reacción fue moderada, porque ninguno mostró fuerte alza en sus valores.

Roberto Alemann
(Economista)

Aún no se puede predecir cuál será la actitud de los consumidores estadounidenses tras los atentados. Pero una eventual recesión en Estados Unidos afectaría las exportaciones argentinas. No sabemos cómo reaccionarán los consumidores estadounidenses. Si dejan de consumir habrá recesión. Y venderemos menos a un mercado de 280 millones de habitantes. No es un buen escenario para nosotros.

Fernando Cardoso
(Presidente brasileño)

Este ataque traerá consecuencias principalmente económicas. Brasil es parte del sistema mundial y puede ser directa o indirectamente afectado por esas turbulencias.

Sung Won Sohn
(Economista jefe de Wells Fargo en Minneapolis)

La economía norteamericana corre riesgo de recesión, pero mucho dependerá del liderazgo que el presidente George W. Bush consiga demostrar en los próximos días. Este es el momento en que necesitamos una guía fuerte, los ojos del país y de los consumidores apuntan a él. Si la economía mundial ya estaba en el filo de la navaja, ahora tras el ataque corre el riesgo de caer en plena recesión.

Luciana Díaz Frers
(Economista de Fundación Mediterránea)

El siniestro ataque terrorista tendrá un impacto económico negativo para la economía estadouni-dense, que ya se encontraba tambaleando cerca de la recesión. Para la Argentina, el peor escenario de crecimiento global tiene sus efectos negativos. Pero éstos serán parcialmente compensados por el posible debilitamiento del dólar, el aumento del precio del petróleo, la probable reducción de la tasa de interés en EE.UU., y el desvío de atención de los medios a nuestros problemas fiscales y financieros.

Julio A. Millán
(Director de Consultores Internacionales)

México se encontrará con una alta volatilidad en el mercado cambiario y se prevé una disminución en el flujo de divisas ante una baja en el turismo y una impasse en la transferencia de recursos de inversión directa.

Juan Luis Ceballos (Presidente de la Corpora-ción de Exportadores de Chile)

Inicialmente pueden verse afectados los despachos de productos frescos y congelados, aunque cuando retorne la calma América latina y Chile, en particular, serán vistos como una zona menos riesgosa y más confiable en relación con Medio Oriente y Asia.

Jeremy Siegel
(Economista de la Wharton School of Economics)

Se espera una desaceleración dramática para la industria del turismo y de los viajes, incluyendo los aviones, hoteles, restoranes y entretenimiento. La Reserva Federal recortará de inmediato las tasas de interés, al menos medio punto, bajando de 3,5 a 3%.

Alan Blinder
(Profesor de Economía en la Princeton University)

No sé hacia dónde mirar para hallar analogías. Habitualmente un sacudón a la confianza de los consumidores tiene sólo un efecto transitorio en los gastos para el consumo, pero obviamente nunca vivimos una experiencia de ese tipo. El último even-to comparable fue la Guerra del Golfo, que deprimió la confianza de los consumidores y tuvo un papel decisivo para generar la recesión de 1990-91.

Ray Stone
(Economista de Stone and McCarthy Research)

La economía norteamericana pre Guerra del Golfo estaba en mucho mejor estado respecto de la actual, y por lo tanto el shock puede tener un impacto mucho más dramático. Con una desocupación en aumento, inversiones empresariales en disminución y mercados accionarios en fuerte dificultad, los consumidores tendrán pocas ganas de gastar, sobre todo para las grandes compras, como autos y casas. En cuanto a la industria de los viajes, creo que sufrirá un derrumbe.

Edward Leamer
(Director de la UCLA Anderson Business Forecast)

Se piensa siempre que desastres de este tipo están destinados a tener consecuencias económicas extremas, pero rara vez es así. Yo espero que también en este caso las consecuencias a largo plazo sean menos dramáticas de lo que se cree en este momento.

Carolyn Gorman
(Vicepresidenta del Insurance Information Institute)

El impacto del ataque terrorista debería compararse con el de catástrofes naturales como terremotos o huracanes. En casos de este tipo, la actividad económica en el área afectada se desacelera fuertemente, incluso si luego se asiste a una recuperación determinada por los gastos necesarios para las obras de reconstrucción. La gran incógnita podría ser una carrera a la suba de los precios petroleros, con el consecuente efecto sobre la inflación.

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