25 de febrero 2002 - 00:00

EE.UU. abre mercados a la Argentina

Los principales países del mundo están dispuestos a demostrar que no hay alevosía ni falta de solidaridad con la Argentina sino que no le dan y no le darán ayuda monetaria efectiva para que vuelvan a despilfarrarla en déficit presupuestarios o demagogias. Quieren un presupuesto oficial austero, serio, con pautas lógicas, cálculos realistas y pronunciadas rebajas para poner el gasto público acorde con los ingresos posibles de obtener. A eso llaman en el exterior "plan sustentable". Pero no quieren afectar lo social por culpa de los malos gobernantes. Por eso el Banco Mundial y el Interamericano de Desarrollo concedieron 2.000 millones de dólares en créditos (hoy discutidos entre Chiche Duhalde, que quiere usar la mitad en todo el país, y las provincias, que no quieren que nadie haga política con la ayuda de afuera que logró el país, no el gobierno). Ayer se anunció que Estados Unidos podría levantar barreras por lo menos a seis sectores donde este país aplica subsidios, cupos y aranceles, y donde las exportaciones argentinas son verdaderamente competitivas: acero, lácteos, carne, cítricos, madera y miel. En un año, la Argentina podría estar exportando 1.000 millones de dólares más, sólo al mercado norteamericano. El viernes, el presidente George W. Bush autorizó la creación de una oficina llamada Consejo Bilateral de Comercio e Inversión con la Argentina para tratar estos temas, un departamento que en América latina tiene sólo dos antecedentes: México antes del NAFTA y Chile, que firmará próximamente un tratado de libre comercio con Estados Unidos. También Brasil anunciaría el levantamiento de barreras arancelarias a otros productos.

Aunque el gobierno está lejos de llegar a algún acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el campo comercial se abre un panorama más positivo para la Argentina. El Ministerio de Relaciones Exteriores acordó el viernes abrir una oficina bilateral con los Estados Unidos, que le permitiría negociar antes de abril la apertura del mercado norteamericano a seis sectores críticos, lo que eventualmente permitiría exportar 1.000 millones de dólares anuales más, llevando los envíos locales de los 2.400 millones de dólares actuales a unos 3.400 millones de dólares.

La noticia que entusiasmó a la Cancillería fue el comunicado del gobierno de George W. Bush llegado a la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales que dirige Martín Redrado de la creación de un Consejo Bilateral de Comercio e Inversión (en inglés, Bilateral Council on Trade and Investment) entre la Argentina y los Estados Unidos, una oficina que pocos países logran abrir. Hay sólo dos antecedentes latinoamericanos. El primero fue México, donde se crearon las bases de lo que luego fue el ingreso de este país al NAFTA. El segundo es Chile, que está a punto de firmar un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

Lo que sorprendió a la Secretaría de Redrado es la velocidad de la decisión norteamericana, ya que este tema sólo había sido un capítulo de las negociaciones mantenidas hace 15 días en Washington. Aparentemente, hubo una decisión política que desde la administración Bush se le transmitió al representante de la Oficina de Comercio de los Estados Unidos, Peter Allegeier, de acelerar las negociaciones sectoriales para el ingreso de productos argentinos, como parte de las negociaciones de «salvamento» de la Argentina que tienen otro capítulo en las discusiones del FMI.

El comunicado menciona que este «Consejo abrirá grupos de trabajo para resolver la apertura de mercados y el tema del acero». En otro párrafo se habla de la voluntad del gobierno de Bush de debatir «el acceso a mercados hoy cerrados» y «coordinar la forma de eliminar estas barreras». Finalmente, y lo más importante, coloca como fecha tope para terminar de formar los grupos de estudio y de negociaciones «al 17 de abril próximo, cuando habrá una reunión del Consejo en Buenos Aires». En concreto, lo que comenzarán en estos días serán negociaciones para que la Argentina pueda acceder al mercado norteamericano en sectores clave, con la promesa concreta del gobierno de Bush de eliminar barreras para el ingreso de los productos argentinos. Según la historia de este tipo de consejos bilaterales, no se trata de la decisión política de los Estados Unidos de eliminar subsidios generales, sino de decisiones políticas de favorecer a ciertos países considerados clave para los intereses políticos y comerciales. En el caso argentino, los rubros donde se abrirían oportunidades comerciales a partir del avance del Consejo serían los siguientes:

• Siderurgia y acero.
La idea en este caso es que no se aplique la Resolución 201 que debe regir ya en marzo de este año que les impone restricciones a las exportaciones argentinas de estos rubros. La Comisión podría resolver que la Argentina quede afuera de la aplicación de las salvaguardias.

• Lácteos.
Hay rubros en los cuales la Argentina es competitiva y donde los Estados Unidos aplican aranceles y cupos de ingreso. Se podría resolver aumentar los cupos o eliminar aranceles. Además, la Argentina podría conseguir que ciertos derivados de la leche pero con valor agregado, fundamentalmente el dulce de leche, queden afuera de la consideración de lácteos, con lo cual se ampliarían las cuotas.

• Carnes.
La Argentina debería conseguir que las negociaciones que lleva adelante el SENASA consigan declarar nuevamente al país «libre de aftosa», con lo cual podría comenzar a exportar a los Estados Unidos. De todos los sectores, es donde se anticipan las negociaciones más difíciles.

• Cítricos.
A través de un juzgado de California se decidió cerrar el mercado norteamericano a los cítricos argentinos. Se negociaría que una instancia mayor de los Estados Unidos solucione el tema. Podría ser el Departamento de Agricultura a nivel nacional generando una nueva norma diferente de la que limita las exportaciones argentinas.

• Miel.
Es el rubro donde más recientemente se sancionó a la Argentina, primer productor mundial de este producto. Políticamente se decidiría levantar la sanción, pero la Argentina debería comprometerse a no efectuar operaciones de «triangulación» con otros países.

• Maderas.
Históricamente, los Estados Unidos son muy cerrados para las importaciones de madera. La Argentina tendría la posibilidad de exportar con cupos en rubros como quebracho y pinos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar