22 de abril 2004 - 00:00

EE.UU.: confirman que subirán tasas

Washington - El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, confirmó ayer que las tasas de interés de Estados Unidos tendrán que subir en algún momento. Aunque no lo dijo con todas las palabras, insinuó que todavía falta un tiempo para la suba porque no hay presiones inflacionarias, pese al crecimiento de la economía.

Esta declaración trajo alivio a los mercados, donde Wall Street se recuperó muy levemente de su caída (+0,03%), los bonos del Tesoro subieron, lo mismo que el dólar.

En su testimonio ante la Comisión Económica Conjunta del Congreso, Greenspan volvió a señalar que terminó un largo período de desaceleración de la inflación y que las autoridades monetarias se encuentran en estado de alerta en cuanto a la necesidad de tasas de interés más altas. Sin embargo, no dio indicios de cuándo se produciría el recorte.

Las tasas de fondos federales están ahora en los mínimos desde 1958, a 1% anual, luego de una serie de 13 recortes para sacar la economía de la recesión en 2001 y los impactos posteriores como el de los atentados del 11 de setiembre.

En su segundo día ante el Congreso, lo más importante del testimonio de Greenspan fue lo siguiente:

• Como ya señalé previamente, la tasa de fondos federales debe subir en algún momento para evitar que las presiones inflacionarias finalmente surjan.

• Hasta ahora, el largo período de una política monetaria expansiva no ha fomentado un ambiente en el que se estén formando altas presiones inflacionarias.

• Lo que es importante es que la cautela de los ejecutivos empresariales que les había llevado a limitar sus gastos de capital,
parece estar dando paso a una creciente confianza en lo duradero de la expansión. . La tendencia preocupante a la deflación sin duda se terminó, porque el alza de la productividad y los excesos de capacidad instalada contuvieron toda aceleración sostenida de los precios. Estos dos factores deberían continuar teniendo el mismo efecto durante un cierto tiempo.

• Si el alza de la productividad se desacelera, como es probable, eso tendrá como efecto inicial una erosión de las ganancias más que acelerar los precios.

• Las empresas tienen la capacidad de absorber una cierta alza de los costos salariales gracias a sus confortables ganancias, pero si esta aceleración continúa,
una inflación de los precios vendría inevitablemente.

• Si la demanda continúa afirmándose, las compañías, en última instancia, encontrarán que no tienen otra opción más que el aumento de su fuerza laboral; en ese contexto, el ritmo de contratación de empleados debería incrementarse.

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