Los precios al consumidor de Estados Unidos subieron un 1,1 por ciento en junio, la mayor alza desde septiembre del 2005, por el constante incremento de la gasolina, mostró el miércoles un informe del Gobierno.
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La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, marcó una tasa del 0,3 por ciento, también mayor a lo esperado.
Economistas encuestados por Reuters esperaban un alza en el índice general de precios al consumidor del 0,7 por ciento. Excluyendo los precios de la energía y los alimentos, los analistas proyectaban una lectura del 0,2 por ciento.
La tasa interanual llegó a un 5 por ciento, un máximo desde 1991, dijo el Departamento de Trabajo.
La medición subyacente registró un alza interanual del 2,4 por ciento.
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