Las inundaciones que afectan a la mejor tierra productiva del país provocaron subas de casi 5% en los granos sólo en los últimos tres días ante la preocupación por los previsibles recortes en la cosecha de trigo, en la siembra de maíz y los serios perjuicios sanitarios que ya comienzan a generalizarse en las explotaciones rurales.
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El trigo, que resultó el grano más dañado, cotizó ayer en $ 105,1 por tonelada un valor 4,6% superior al marcado el lunes pasado, el último día en que el mercado agrícola local actuó en línea con Chicago y las previsiones del Departamento de agricultura de EE.UU (USDA). De esta forma, el inicio de semana mostró un valor de $ 100,4/t, pero la tendencia a la estabilidad se revirtió rápidamente cuando los operadores de Buenos Aires salieron a realizar coberturas sobre las posiciones ya tomadas del cereal, especialmente enero 2002, que muestra la plena cosecha.
Algo similar ocurrió con el maíz, grano que ya registra un retraso de casi 10% en su siembra. El precio del maíz quedó en $ 89,9 ayer sobre la posición abril '02, con un alza de 2,97% en comparación a los $ 87,3/t marcados el lunes pasado. Las posiciones fijadas sobre maíz sufrieron cierta retracción ante la especulación de que amplias zonas del centro y noroeste bonaerense, y sur de Santa Fe serán abandonadas a la intención de siembra. De esta forma, se cree que sobre una intención de 2,8 millones de hectáreas se registrarían recortes en el área implantada.
Las constantes lluvias registradas durante los últimos quince días -que superaron las medias históricas en muchos partidos bonaerenses y pampeanosafectaron seriamente la siembra de granos gruesos -maíz y girasol- y golpearon sobre los cultivos de trigo que ya se encontraban en avanzado estado de crecimiento. De hecho, se estima que 80% de los cultivos de trigo se encuentran en etapa de macollaje y el exceso de agua podría afectar -de hecho ya lo está haciendo-con enfermedades foliares.
Por otra parte, y pese a ser el otro grano afectado en su siembra, el girasol no sufrió variante de precios si se compara el valor de ayer con el del lunes de esta semana. Dado el poco interés que despierta durante los últimos años, cuando su producción apenas pudo superar los 3 millones de toneladas, esta oleaginosa cerró en $ 186,5 ya que algunas zonas de implantación debieron ser abandonadas ante la falta de drenaje de agua. Se calcula que ya se implantó 16% de una superficie que alcanzaría a 2,2 millones de hectáreas. «Debido a la plasticidad del cultivo en lo referido a su época de siembra, que puede extenderse hasta fines de noviembre en la zona del sudeste bonaerense -que abarca casi 40% del área total-, permite diferir la siembra tratando de eludir las adversas condiciones climáticas que se verifican en la actualidad», decía un informe oficial distribuido por la Secretaría de Agricultura de la Nación. Esto justificaría la estabilidad de precios.
Finalmente, la soja, que según la versión oficial sería «el cultivo» elegido para reemplazar al maíz y girasol y que, en dicha optimista visión podría llegar a 29 millones de toneladas, no registró aún la rimbombante previsión y se mantuvo estable: $ 152 se pagó la tonelada sobre la posición mayo de 2002, aunque algunos analistas temen que estas versiones sobre supercosecha oleaginosa -que podría mantener el anuncio de una cosecha récord a nivel nacional-impacte en los valores que reciben los empresarios rurales por sus cultivos.
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