27 de febrero 2001 - 00:00

Efecto Turquía: caen fuerte los depósitos

Los depósitos de público y empresas en bancos cayeron fuerte la semana pasada. Se fueron $ 380 millones del sistema pero, además, hubo muchos traspasos de pesos a dólares, fenómeno que siempre se observa en épocas de incertidumbre en mercados. La crisis en Turquía, la posible remoción de Pedro Pou y también los muy bajos rendimientos que se ofrecen a ahorristas explican la caída de depósitos. Es una señal negativa, aunque por lo menos en febrero igual el balance dará un crecimiento de los depósitos. Los créditos al sector privado tampoco están reflejando datos de reactivación económica sin demanda adicional de dinero, ya sea de empresas como del público para gastos en consumo o compra de vivienda.

Los depósitos privados parecen haber perdido el ímpetu que traían desde comienzos de mes ya que, según las estadísticas del Banco Central, y precisamente desde que se desató la crisis en Turquía, el total de las colocaciones del sector privado acusa una merma de unos 380 millones de pesos.

Ahora el total de los depósitos privados se ubica por debajo de los 76.800 millones de pesos, tras haber superado los 77.400 millones durante la primera quincena del mes.

La reacción de los ahorristas locales muestra dos aristas: por un lado, algunos han cancelado sus colocaciones (ayudados también por la caída de los rendimientos ofrecidos), y por otro, se observa una mayor dolarización de los depósitos.


Crecimiento

De todos modos, gracias a la importante performance que mostraron los depósitos privados desde principios de mes (crecían a una tasa de más de 1,30%, o sea más de 16% anual) febrero arrojaría un crecimiento -como adelantara este diario-de más de 900 millones de pesos promedio.

Así que se proyecta que finalizarán febrero con un nivel promedio de 77.030 millones, compensando ampliamente la caída registrada en noviembre y diciembre pasado.

Más allá de la desaceleración que presenta la tasa de crecimiento de los depósitos privados, otro efecto de la mayor incertidumbre reinante es la dolarización de la cartera de depósitos.

A comienzos de febrero las colocaciones nominadas en pesos representaban más de 35,2 por ciento del total.

Al 22 de febrero pasado, las cifras oficiales muestran que cayeron a 34,9 por ciento.

Esto se observa, por ejemplo, al analizar la composición de la cartera de plazos fijos del sistema, que presenta un mayor peso relativo de las colocaciones en dólares.

Habían comenzado el mes con una participación de 21,8 por ciento del total, y sobre el fin de la semana pasada pasaron a más de 22,1 por ciento.

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